1937, euskadi bombardeada

Los bombardeos de 'Egoker'

Markina y Lekeitio fueron algunas de las localidades vascas más afectadas por los bombardeos del otoño de 1936

02.05.2022 | 00:14
Junkers Ju52 llamados por Txomin Onaindia 'Egoker', en formación de cuña.

EL 29 de septiembre de 1936, las fuerzas rebeldes entraron en Ondarroa. Tratando de infiltrarse por la carretera de la costa (Asterrika) y por las lomas más bajas de la carretera a Markina (Eizmendi), querían tomar Lekeitio. Pero las fuerzas de Eusko Gudarostea ocuparon Berriatua el 11 de octubre, y frenaron su avance. Tal como se lee en la prensa de aquel día: "Al amanecer del día siguiente varios mendigoxales descendieron al pueblo abandonado, colocaron en la torre de la iglesia nuestra bandera tricolor y voltearon las campanas... como hombres fuertes, han rezado en euskera el santo rosario en la ermita de Milloi, al pie de Kalamendi, a cuya vera escribo estas notas hoy, 11 de octubre, festividad de la Virgen de Begoña, patrona de Bizkaia". A partir de ese día, Lekeitio y Markina y las posiciones de montaña de los alrededores se convirtieron en un blanco habitual de la aviación rebelde.

Markina

Markina fue bombardeada por vez primera el 20 de septiembre, pero será a partir del 17 de octubre cuando sufrirá más intensamente los ataques aéreos: al menos 20 bombardeos entre el 17 de octubre y el 26 de noviembre de 1936, uno cada dos días. Procedente del aeródromo de Lasarte, sobre las tres y media de la tarde del 20 de octubre apareció "un avión oscuro, de alas torcidas, por lo que le llamaron Egoker" que arrojó unas catorce bombas en el interior de la localidad. Cayeron alrededor de la fábrica de Esperanza y de la parroquia, por detrás de la iglesia de los carmelitas y en casa de Leonet. Se registró una víctima mortal, Bustarri-Txiki, a quien la explosión arrancó el pie desde el tobillo, muriendo al poco tiempo. "Yo mismo le di la Santa Unción en el hospital instalado en casa de Gaytán", informó el sacerdote Txomin Onaindia.

"Desde este día comenzó a ser diario el bombardeo aéreo y casi todos los días nos daban dos raciones, una por la mañana y otra por la tarde". A las 9.25 de la mañana del 21 de octubre salieron cuatro aparatos republicanos para atacar un convoy de cinco bous rebeldes que patrullaban la costa vasca. Uno resultó hundido y otros dos fueron tocados. Pero ese mismo día los aparatos rebeldes también arrojaron bombas mañana y tarde. Una de ellas cayó en el barrio de Meabe, causando la muerte de Isidra Ugartetxea, refugiada de Eibar, que había salido de casa en previsión de un nuevo ataque aéreo. "La metralla le destrozó la cabeza, muriendo al poco rato. Nosotros, que estábamos cerca de ella, levantamos el casi cadáver después de darle la Santa Absolución", dijo Onaindia. También falleció el médico de Eusko Gudarostea Andrés López Uranga, de 25 años, que fue ametrallado por los aviones de ataque a tierra. Los ametrallamientos aéreos eran recurrentes y según los testigos "se ha comprobado que los facciosos ametrallan desde los aparatos a las personas que se ocultan en las arboledas".

Lekeitio

Lekeitio sufrió su primer bombardeo el 22 de octubre de 1936 y fue bombardeada diariamente hasta el día 30. Según el testimonio de Jose Iñaki Madariaga, la tarde del jueves 22 un aparato rebelde arrojó varias bombas en la calle Harbiatx, y en el caserío Santakataliña de Pascual. Dos personas resultaron muertas y otras dos heridas. Un día después, Jesús Garriz registró que alrededor de las once de la mañana dos aparatos arrojaron ocho bombas en Lekeitio, tres en el puerto, una cerca del cuartel de gudaris y las restantes en Mendexa. A pesar de que el vecindario se apresuró a ponerse a cubierto al escuchar las señales de alarma, el ataque ocasionó al menos seis muertos. Ese mismo día, las bombas causaron dos muertos y tres heridos en Markina. Onaindia escribió que "el día 23 se celebró el funeral por Isidra Ugartetxea y durante el servicio volvió a volar el fatídico Egoker, que lanzó nuevas bombas. Cuando Lola Bru salía del funeral supo que su única hija, una joven de 16 años, había sido alcanzada por una bomba en su casa de Villa Erdotza, en las afueras de la localidad, y encontró el cadáver de su hija en el cementerio".

Los días 25 y 26 de octubre fueron igualmente sangrientos. El bombardeo del domingo 25 causó dos heridos en Lekeitio y el ataque del día 26 causó cinco heridos, uno de ellos de gravedad, en Markina. La prensa registró que "este ataque brutal, incivil, como los precedentes, ha aumentado la indignación del pueblo contra los que pretenden sojuzgarle por cualquier medio, a la vez que invocan principios que están muy por encima de sus apetencias insanas". En contraste, el parte de la Jefatura del Aire rebelde convirtió la masacre en una gesta militar afirmando que habían sido bombardeados "doce camiones en Marquina, Lequeitio, Mendeja y posiciones y trincheras al oeste de Berriatúa".

Contra los hospitales

La situación empeoró cuando el general Gonzalo Queipo de Llano amenazó desde Radio Sevilla con ordenar el bombardeo de hospitales.

Tan solo un día más tarde, el 27 de octubre, cuatro de los proyectiles arrojados sobre Markina fueron a caer en el jardín del hospital de sangre y otro estalló muy cerca de la puerta de entrada. No era casualidad. El 4 de noviembre, a las ocho y a las ocho y media de la tarde, aviones rebeldes arrojaron unas doce bombas cerca del hospital civil y los días 8 y 12 unas nueve bombas cayeron asimismo en las inmediaciones de dicho hospital.

Lekeitio y Berriatua sufrieron seis bombardeos entre el 22 y el 29 de octubre y, tal como registró el reportero de El Liberal, hubo un total de siete muertos y diecinueve heridos, todos civiles. Una de las víctimas fue Domingo Gabilondo, Beleha, de Elgoibar, padre de seis hijos. Como en Markina, el hospital fue uno de los principales objetivos: "En los días del domingo y lunes [25 y 26] los criminales fascistas lanzaron hasta siete bombas sobre el hospital de la Cruz Roja, cayendo tan cerquita de él que la metralla rompió ciento veinticinco cristales del edificio".

Markina sería bombardeada seis veces más en diciembre, pero los bombardeos más brutales se produjeron en la primavera de 1937. El parte de misión de las FAN del aeródromo de Lasarte del 24 de febrero registra el bombardeo de 55 minutos de duración del balneario Urberuaga de Markina por parte de varios aparatos De HavillandDh.89 Dragon Rapide del Grupo 2-G-10. Lanzaron 750 kilos de explosivo (150 kilos por aparato). Pocos días después, el 3 de marzo, estas mismas unidades bombardearon Mendexa y lanzaron octavillas sobre Lekeitio y Markina. Al día siguiente tres aparatos más bombardearon y ametrallaron Mendexa durante 46 minutos, lanzando 450 kilos de explosivo.

Últimos bombardeos

Markina sufrirá los últimos bombardeos los días 24, 25 y 26 de abril. El 25 de abril, bombarderos alemanes Junkers Ju52 e italianos Savoia-Marchetti SM.81 escoltados por 17 aviones de caza "destrozaron la plaza cubierta, el frontón y la casa Patxi Askartza, lanzando gran número de bombas junto a la carretera de Bilbao, entre Markina e Iruzubieta". Un día más tarde, el 26 de abril, tres Breguet Br.19 de la escuadrilla 4-E-10 lanzaron 1.737 kilos de explosivo sobre Markina.

La guerra dejó una trágica cicatriz en ambas localidades. Lekeitio fue bombardeado en 11 ocasiones y Markina, la séptima localidad más bombardeada durante la Guerra de 1936, sufrió 35 bombardeos. Los rebeldes tomaron Markina el 27 de abril y Lekeitio un día después, e inmediatamente se registraron los primeros fusilamientos. Los bombardeos solo habían sido la antesala del terror.

Los rebeldes tomaron Markina el 27 de abril y Lekeitio, un día después, e inmediatamente iniciaron los primeros fusilamientos


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