Eva Solaz: "El reto del siglo XXI es enseñar a ser y a convivir"

"Hay que enseñar al alumnado a identificar y expresar las emociones, a resolver los conflictos a través del dialogo. Si desarrollamos la empatía, el respeto y la tolerancia, dejaremos de hablar de acoso escolar", sostiene Eva Solaz, maestra especialista en educación infantil, primaria y pedagogía terapéutica, que acaba de publicar su segundo libro: 'Emociones, todo un reto'.

11.03.2021 | 09:28
La experta en pedagogía terapéutica Eva Solaz.

El programa RETO, del que es coordinadora Eva Solaz, es un proyecto de educación emocional para la etapa de secundaria obligatoria, basado en el respeto, la empatía y la tolerancia. "Su objetivo es la mejora de la convivencia en los centros escolares, enseñando a nuestro alumnado a identificar, expresar y gestionar las emociones", explica esta maestra y experta en pedagogía terapéutica. Para ello, "es necesario dotarles de las competencias emocionales necesarias para aprender a ser y a convivir. Esta será la clave para alcanzar una sociedad respetuosa, tolerante y empática", recalca.

¿Por qué se decidió a trabajar las emociones en el aula?
Porque siempre he considerado que educar la parte emocional del alumnado era tan importante como la parte cognitiva. Por ello, les he intentado dotar de las competencias emocionales precisas para su desarrollo integral. En este sentido, hago también mía la frase de Aristóteles: Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.

¿A quién va dirigida su publicación?
Al alumnado de educación secundaria. Hace cuatro años publiqué mi primer libro, Programa RETO, respeto, empatía y tolerancia, actividades de educación emocional para niños de 3 a 12 años, y muchos centros, sobre todo concertados y privados que tienen la secundaria, me pidieron una continuidad. Por ello me lancé a hacerlo y ahora lo he dirigido a jóvenes de 12 a 16 años.

¿Su objetivo es dotar al alumnado de las competencias socioemocionales para que expresen y gestionen sus sentimientos?
También deben de saber identificarlos. Para ello debemos de adentrarnos en el trabajo emocional con adolescentes, y más aún cuando no se ha desarrollado previamente la conciencia emocional. Es tan necesario que merece la pena enfrentarse a lo desconocido sabiendo que aquello que no conocemos, que nos da miedo, forma parte de las emociones.

El bullying, la humillación, el desprecio. ¿Cómo evitarlos?
Apostando en todos los centros educativos por ofrecer más herramientas a los niños y jóvenes para expresar y gestionar lo que sienten. Así eliminaríamos de nuestro vocabulario esos términos.

¿Qué beneficios aporta trabajar las emociones en la escuela?
Son numerosos. No solo aprenden a desarrollar su autoestima, que en muchas ocasiones está por los suelos, sino que lo más importante aún es aprender a respetar a los demás. Asimismo, descubren técnicas sencillas para relajarse y desarrollar su atención y su creatividad.

¿Con qué problema se encuentran los docentes?
El primero es que los jóvenes no saben identificar las emociones, y tampoco etiquetar lo que sienten. Como explica Begoña Ibarrola, "si no sabes ponerle nombre a lo que sientes, no sabes gestionarlo". Lo primero es dotarles del vocabulario emocional ampliando su conciencia emocional. Esto lo llevamos a cabo a partir de los 3 años hasta los 16 en el primer trimestre del curso y con los libros que selecciono. Les vamos dotando de esas reflexiones, de esa conciencia.

¿Y luego?
Empezamos con la expresión de emociones. Esto lo hacemos con los juegos y las dinámicas RETO que he creado. En el segundo trimestre educamos en el respeto a la diversidad; también cada curso tiene su cuento o novela, si es secundaria, y sus asambleas para hacer en clase y sus actividades. En el tercer trimestre presentamos los recursos para las meditaciones, yoga, que luego lo incorporarán en el día a día del siguiente curso.

¿Cuál es el reto en la educación del siglo XXI?
La educación emocional es algo que debiera estar incorporado en todas las escuelas y también a nivel familiar, porque tienen que caminar de la mano. Todos los especialistas, tutores, conserjes y monitores, tienen que estar implicados en este proyecto. Solo así conseguiremos educarles emocionalmente y que se conviertan en buenas personas. Para mí, es la esencia de la educación. El reto del siglo XXI es enseñar a ser y a convivir.

¿Todas las indicaciones del proyecto RETO están siendo tenidas en cuenta?
Muchos institutos han creado las salas de emociones que les he propuesto y también los bancos de la paz para la resolución de conflictos. Están muy implicados. En los cuatro años del programa RETO en infantil y primaria hacemos una evaluación cada curso y la valoración es buena.

¿En qué se ha mejorado?
Han incrementado su vocabulario emocional, están empezando a aprender a expresar sus sentimientos, y nosotros les entrenamos a través del diálogo a solucionar sus conflictos. Empiezan a usar las estrategias frente a los enfrentamientos tanto en casa como en el colegio, cuando están nerviosos, gracias a las técnicas que les hemos presentado. Estamos contentos porque utilizan los espacios de calma y de relajación.

¿Qué recomendaría a las escuelas y las familias?
Que fueran de la mano, que nos ocupáramos todos de educar la parte emocional y cognitiva de los niños y que les dotemos de esas competencias emocionales que les harán crecer con una buena autoestima, sabiendo expresar lo que sienten, gestionando la rabia, la ira, los celos, y reflexionando cuando tengan un problema, porque todo eso les enseñará a ser más felices. Ahí, tanto la escuela como la familia tenemos un papel fundamental.

¿Los equipos directivos están implicados en proyectos como RETO?
Sí. Además de promoverlos y dotar a nuestro alumnado de estas competencias, es importante que acompañemos emocionalmente a nuestro claustro, a nuestro profesorado, porque está siendo un año difícil y necesitan apoyo. Lo que he propuesto en mi colegio y en los que estoy coordinando es que la organizadora del programa o de convivencia cree un grupo y les enviemos al claustro, como estamos haciendo, manuales para relajarse en casa, ejercicios de respiración... Les está viniendo muy bien, porque lo están pasando muy mal durante esta pandemia.

¿Prepara ya su próximo libro?
Sí. El primero iba destinado a la educación infantil, ya que estuve muchos años trabajando con niños pequeños. El de secundaria lo escribí tras ir a hacer talleres con ellos. Para el próximo he elegido a unas maestras de preescolar, de cero a tres años, que escribirán sus experiencias y yo las coordinaré. El trabajo se titulará Sembrando semillas y sigue los mismos bloques temáticos que mis anteriores publicaciones. 


PERSONAL
Formación: Licenciada en Psicología, Maestra de Infantil, Primaria y Pedagogía Terapéutica.
Trabajo: Jefa de estudios en CEIP Dr. Barcia Goyanes (Valencia). 
Experiencia: Lleva más de 20 años enseñando a niños, pero últimamente sus alumnos son además sus compañeros de profesión. Es la creadora de la red de escuelas RETO de España y América Latina, que agrupa en la actualidad a más de 150 centros de educación y primaria y 15 institutos de educación secundaria.
Blog y libro: Es coautora del blog y del libro en 2017 Programa RETO, actividades de educación emocional para niños de tres a doce años de la editorial Descleé de Brouwer. Su última publicación, con la misma editorial, se titula Emociones, todo un reto.