Vuelven las pastillas de jabón

Ahora que tanto interés hay por volver a lo natural, sostenible y artesanal, el sector de la belleza ha empezado a recuperar los productos jabonosos en formato de pastilla, esos que muchos asocian a su infancia o incluso a las pastillas que nunca faltaban en los tocadores de sus abuelas.

27.10.2020 | 21:04
La cosmética ha recuperado los productos jabonosos sólidos.

La cosmética natural poco a poco está revolucionando el sector de la belleza, y así como cada vez hay más interés por comprar productos elaborados con ingredientes naturales, también el embalaje preocupa y se busca que sea de materiales reciclados, sostenibles o, por qué no, que los productos vengan casi sin embalaje. ¿Cómo? En pastillas de jabón.

Más allá de las tendencias, vamos a conocer cuáles son las principales diferencias entre los jabones líquidos, los sólidos y los productos syndet (limpiadores sin jabón), que poco a poco se están colando en la rutina diaria de quienes buscan un consumo más responsable que reduzca el impacto medioambiental.

Hablamos con Sandra Melgosa, farmacéutica formadora de las marcas Eau Thermale Avène, Ducray y A-Derma, que nos resuelve algunas cuestiones básicas:

¿Qué diferencia hay entre jabones sólidos y líquidos?
Ambos tienen las mismas propiedades. Son productos destinados a la higiene, tensioactivos que ayudan a eliminar la suciedad de la superficie de la piel, y sin embargo, su naturaleza es diferente. Por definición, un jabón natural sólido es la reacción, lo que se conoce como saponificación, entre una grasa natural (vegetal o animal) y un álcali. El resultado es un producto muy alcalino, que limpia muy bien, pero que es agresivo para la piel –los jabones sólidos naturales suelen tener un pH muy alcalino, en torno al 8.5, cuando el pH de la piel es de 5.5–.
Por su parte, los líquidos normalmente no son jabones como tal, sino detergentes, mezclas de distintas sustancias sintéticas que limpian la piel a la vez que respetan el film hidro-lipídico, su barrera protectora natural.

¿Son igual de eficaces?
La eficacia de un jabón se mide por su capacidad de limpiar, de solubilizar la suciedad para que pueda ser arrastrada por el agua. Se puede decir que limpian más los jabones naturales sólidos porque tienen mayor poder en la higiene, pero también son más agresivos con la piel. Los jabones líquidos son, sin embargo, igual de eficaces porque limpian perfectamente la dermis, con la ventaja de que respetan perfectamente su barrera natural.

¿Qué son los denominados jabones 'syndet'?
Los jabones sólidos tipo syndet realmente no son tales. Se denominan jabones sin jabón porque se fabrican de manera distinta, con otros ingredientes, precisamente para conseguir respetar el pH de la piel. Pueden ser sólidos o líquidos.

Las firmas de belleza han vuelto a apostar fuerte por los formatos sólidos, ¿a qué se debe?
A un poco de todo. Siempre hay una vuelta a las tradiciones, siempre hay modas y ahora el jabón sólido está de moda. Son más ecológicos y más respetuosos con el medio ambiente, ya que su proceso de producción es más natural, incluyen menos cantidad de agua y además no necesitan un envase de plástico para transportarse.

¿Cómo se deben usar y guardar los formatos en pastilla?
Es necesario humedecer previamente las manos. Una vez humedecidas, el producto se coge realizando círculos sobre la pastilla y una vez que se termina la higiene, se devuelve a su envase. Puede guardarse en una jabonera, en papel vegetal o en una lata de aluminio.

¿Mejor una pastilla para cada miembro de la familia?
Eso sería lo ideal. Al llevar menos agua, las pastillas necesitan menos conservantes, pero precisamente por eso y por estar expuestas directamente al medio externo, son más propensas a una eventual contaminación bacteriana.