Historias de... txus, andrés, rakel y maite

Payasos de hospital

La risa es una terapia intensiva y aunque no se encuentre en las farmacias es la mejor medicina

17.12.2019 | 21:15
Txus, Andrés, Rakel y Maite forman parte, entre otros, del colectivo ExpressYourClown. Fotografía Alex Larretxi

La risa es una terapia intensiva y aunque no se encuentre en las farmacias es la mejor medicina

EL colectivo gasteiztarra ExpressYourClown, que desde hace casi cinco años viene contribuyendo activamente a humanizar la rutina en la unidad de Pediatría de Txagorritxu, es el responsable de un botiquín atestado de humor y mucho amor. "En los ocho o diez minutos que estamos en cada habitación tratamos de transformar el espacio. Paliar ese estrés y esa angustia que sienten, aunque el niño no tenga algo grave". Habla Andrés Barroso, uno de los 14 integrantes del equipo de payasos de hospital de ExpressYourClown, que todos los jueves por la tarde se acercan hasta Txagorritxu como por primera vez hicieron en febrero de 2015. Su impagable labor, totalmente voluntaria, acaba de recibir un empujón adicional tras la firma de un convenio con la OSI Araba que abre la puerta, además, a la realización de futuros programas en otros servicios. "Estamos muy contentos y agradecidos por este avance, porque significa un reconocimiento a nuestra labor", celebra Andrés.

Países como Argentina garantizan ya desde hace años por ley que los hospitales cuenten en sus plantillas con clowns para humanizar los ingresos en las plantas de Pediatría, un avance que en el ámbito estatal también está siendo progresivo y tiene buenos espejos cercanos donde mirarse en Valencia, Murcia o Madrid. En Euskadi, los colectivos Irrikiclown y Algaraklown son, respectivamente, los particulares homólogos vizcaíno y guipuzcoano de ExpressYourClown.

Tanto Andrés como sus compañeras Rakel Barroso, Maite Blanco y Txus Ruiz abren las puertas del local del colectivo, ubicado en el corazón del barrio de Arana. Hace mucho frío en la calle, pero el calor del grupo apenas tarda unos pocos minutos en caldear el ambiente. Aunque provenientes de muy distintos sectores profesionales, comparten su vocación por ser payaso. Recuerdan como si fuera ayer aquel día en que el grupo se adentró por primera vez en la planta de Pediatría, con los lógicos nervios de la entrada y un subidón de salida que "no se puede explicar con palabras", según rememora la segunda. "Fue sensacional, maravilloso", apunta su compañera. Con el tiempo, los integrantes de ExpressYourClown han pasado de ser unos extraños a una parte imprescindible más del ecosistema del hospital, porque según apunta Andrés "éste no deja de ser un proceso en el que invades un espacio".

Además de a los niños, que por unos minutos se sienten protagonistas, la visita de los payasos sirve siempre para descargar de tensión a sus familias y también a los profesionales de la planta, habitualmente sometidos a situaciones de estrés. "Los adultos hemos creado los hospitales para los adultos y parece que los niños se tienen que adaptar a nuestras necesidades, pero no nosotros a las de ellos. El niño no puede pedir nada, pero cuando vamos descarga esa energía", explica Txus. "Y siempre te llevas mucho más de lo que das", remacha Rakel.

Con el tiempo, muchas sesiones de formación específica y la experiencia del día a día, el grupo ha ido afinando también sus intervenciones en Txagorritxu, que hace un tiempo realizaban en grupos de cuatro. Ahora, para no saturar el espacio, se adentran en las habitaciones de dos en dos, junto con un observador que contempla el espectáculo desde fuera. La labor de transmisión previa del personal de la planta sobre el estado y las necesidades de cada pequeño también es fundamental para modular cada intervención, aunque la improvisación tiene también un protagonismo esencial.