Rincones perdidos en la memoria

El frontón Bizkaia de Bilbao, la caja negra con historias dentro

El 19 de marzo de 2011 se inauguró el frontón Bizkaia, la gran fortaleza de la pelota vasca. En su construcción hubo ruido de sables y en su frontis se han batido los mejores pelotaris del siglo XXI en un Bilbao que estaba huérfano.

07.02.2021 | 01:07
Una mirada singular sobre el frontón Bizkaia, el gran mausoleo de la pelota.

LO miraban con asombro los grandes campeones vizcainos del manomanista: Hilario Azkarate, Jesús García Ariño e Iñaki Gorostiza. Y junto a ellos, el presidente del Athletic, Fernando García Macua, la leyenda del remo José Mari Korta o el navegante Unai Basurko entre otros miles. Y sí, digo miles. De ahí viene el asombro vivido en el día de su inauguración, aquel 19 de marzo de 2011 en el que botó el cuero sobre la piedra y una tradición de vieja usanza como la pelota embarcó en una nueva y moderna singladura para el siglo XXI, el elegante frontón Bizkaia. Por darle un toque de emotividad a la escena, cabe recordar que el acto inaugural también estuvo protagonizado por los niños de la Escuela de Pelota de Ortuella y los equipos GRAVN de la Federación de Pelota de Bizkaia y las voces del Coro Biotz Alai. Sí cabe decir que la gloria esperaba a la vuelta de la esquina, el partido inaugural lo disputaron Juan Martínez de Irujo-Merino II contra Olaizola II-Begino, correspondiente a la primera jornada de la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas Euskadi. Irujo y Olaizola, los dos nombres del último gran duelo de la pelota.

La pizarra que recubre toda la edificación provoca un efecto singular vista desde fuera, como si el frontón y todas las entrañas que le rodean fuese una caja negra repleta de historias que contar dentro. ¡Anda que no se han librado batallas en su interior!

Creado con la idea de llegar a ser uno de los frontones más importantes de todo el mundo, el Frontón Bizkaia cuenta con un aforo de 3.000 localidades que le hace ostentar el título de "frontón corto con mayor aforo del País Vasco". En lo que respecta al diseño de toda esta infraestructura deportiva, ha sido proyectada por el equipo de arquitectos de Javier Gastón y Marcelo Ruiz Pardo, concebida como "una gran escultura", con "un imponente volumen" pétreo compacto de pizarra negra, vaciado de forma original en su interior para albergar los distintos usos, y con varias perforaciones.

El edificio, cuya estructura es de hormigón, se caracteriza por el uso de materiales especiales en su exterior como son la pizarra negra natural procedente de Beasain, mientras que en el interior el frontis del trinkete y del frontón es de piedra caliza, traída de Deba.

Con una superficie total de 7.442 m2, en estos momentos cuenta con una superficie total construida de 24.011 m2 de los que la Kirol Etxea ocupa 7.093 m2 y el Frontón y Trinkete 10.535 m2, con otros 6.382 m2 para aparcamientos subterráneos. En cuanto a la cancha del frontón, tendrá una longitud de 38 metros y suelo de asfalto fundido.

Como si se tratase de una obra faraónica de la Antigüedad, diremos, como se decía, qué sé yo, de las pirámides, que en su construcción participaron 876 trabajadores de 110 empresas, de las que 72 son vizcainas, con un presupuesto total de 24,4 millones sin IVA. Las obras comenzaron en julio de 2007, con Fonorte, empresa que los abandonó en julio de 2009 por problemas de esta sociedad, lo que levantó una ola de incertidumbres. Finalmente, la UTE Frontón Miribilla retomó las tareas de construcción en febrero de 2010. En 2011, ya les dije, el sueño se hizo realidad pura.

Visto el monolito negro ubicado en las cumbres de un barrio de nueva formación como Miribilla, uno tiene la tentación de dejar volar la imaginación y regodearse en la idea de que somos testigos de una huella extraterreste, aunque solo sea por el aire futurista que gasta.

Quienes conocen este tipo de construcciones nos advierten de la conveniencia de fijarse en sus aspectos innovadores. Siguiendo las bases arquitectónicas de antaño y añadiendo los mejores materiales de hoy en día, este frontón ha sido confeccionado para dar el máximo rendimiento a los profesionales de la pelota. Ejemplo de ello son las piedras calizas del frontis seleccionadas buscando la sonoridad y la uniformidad óptima; o el suelo, tanto del frontón como del trinkete, elaborado con asfalto fundido pulido para mayor agarre y adecuado bote. Semejantes calidades han propiciado a lo largo de toda una década la llegada a Bilbao de finales de campeonatos sagrados como el manomanista, el parejas o el cuatro y medio, también conocido como la jaula. Fue todo un aleluya para los aficionados de Bilbao, durante décadas sin final alguna que llevarse a la boca, si es que se puede decir así.

Recuerde quien esto lee que hablamos de un tres en uno. No por nada, hay que puntualizar que Bilbao cuenta con el frontón más grande de Euskadi, sí. Pero que encaja en una infraestructura aun mayor. Está concebido como un gran volumen compacto de pizarra negra, esta nueva infraestructura reúne tres instalaciones en un mismo edificio: frontón de mano, de trinkete y la Kirol Etxea, es decir, la sede de todas las federaciones deportivas.

El viejo espíritu de este deporte me pide que les recuerde algo de su dilatada vida. La historia de la pelota vasca entendida como hoy se entiende bien pudiera resumirse en la de dos siglos: XIX y XX. A lo largo del XIX van a surgir e inventarse la práctica totalidad de elementos (instalaciones, pelotas, herramientas, normas) que diferenciarán a los juegos vascos de pelota respecto a los juegos de pelota de otros pueblos, como por ejemplo los juegos valencianos, el juego castellano, la pelotamano canaria, los juegos mexicanos, los juegos ecuatorianos, el juego boliviano, los juegos cubanos, la pelota paulistana, la manito y otros. El siglo XX fue el de la expansión internacional. En 1882 se inauguró la Plaza Euskara de Buenos Aires, lo que supuso el primer frontón industrial fuera de Euskal Herria. Una excepción. En este proceso influyó la expansión internacional de la cesta punta en los jai-alai. Se abrieron más de 120 frontones en más de 20 países fuera de Euskal Herria. El desarrollo de la competición internacional, liderado por la Federación Internacional de pelota vasca y fundamentado en los Campeonatos y Copas del Mundo, fue otro aspecto que contribuyó a su difusión, y las participaciones de la pelota vasca en los Juegos Panamericanos de Argentina-1995 y República Dominicana 2003, y de su inclusión en los Juegos Olímpicos desde París 1900, tal y como recoge la web oficial del movimiento olímpico, www.olympic.org, situándola entre los 19 deportes disputados en aquella cita.