Famosillos: carne de cañón de los platós y de la vida

Algunos nacen famosos y otros se convierten en tales como pueden. Buscan a cualquier precio estar en el machito, cueste lo que cueste. son capaces de vender lo que son y no son, incluso a la propia familia. el 'todo por la pasta' y las pocas ganas de acudir diariamente a un trabajo 'normal' son poderosos acicates para muchos televisivos famosos. O famosillos.

12.11.2021 | 09:56
Carmen, Terelu y Alejandra hijas y nieta de María Teresa Campos.

Hay que reconocer que Mediaset se ha convertido en una fábrica de crear famosos de la nada. Son los famosillos. Sus programas propician la aparición de personajes nuevos todos los años. Realities como Gran hermano y todos sus derivados han dado a luz a celebrities que meses antes no eran conocidas más allá de los confines de su barrio. Pero no todos han nacido a la sombra de los focos de un plató. Otros ya llegaban con una hogaza debajo el brazo, amasada a base de ingredientes muy caseros: sus padres, por una razón u otra, habían sembrado la semilla para que sus criaturas se movieran con garbo en un mundo que lo mismo les puede encumbrar que hundir en la miseria. Vengan de donde vengan, todos han intentado rentabilizar las posibilidades de ser reyes de los programas que pagan por contar los secretos más íntimos y turbios, incluidos los familiares y de pareja. De muchos sabemos lo que comen, con quién se acuestan y con quién se levantan (tarde, por supuesto). Han contado en un plató hasta el color de la ropa interior que llevan. Para esta raza de nuevos televisivos, seguir chupando del bote y no dar casi nunca palo al agua es un plan de vida penoso pero irrenunciable. La pena es que la audiencia se lo permite. 

Las Campos
María Teresa, dos hijas, y una nieta que ya está en el negocio
María Teresa Campos se puso ante las cámaras cuando la televisión estaba en la prehistoria. Sus dos hijas, Terelu y Carmen, eran dos adolescentes que se trasladaron desde Málaga a Madrid para seguir a su ahora famosa madre. La Campos matriarca fue creciendo en presencia televisiva y en fama, y sus dos hijas, hoy señoras muy maduras, vieron un campo de oportunidades. La mayor, más lanzada, eligió situarse delante de las cámaras y la segunda, optó por lo contrario, al menos durante unos cuantos años. En estos momentos reinan en el mundo del cotilleo, hemos conocido a sus maridos, a sus novios y a sus amantes. Han abierto las puertas de sus casas y han contado de todo, pero les ha salido una competidora, Alejandra, la hija de Terelu. Nada más cumplir los 18 años, la criatura despixeló su cara y el pudor. Había llegado el momento de rentabilizar a su abuela, su madre y su tía. Ha recorrido más platós en su joven vida que los que serían recomendables para la salud mental de cualquier mortal. Ha contado sus aún escasas miserias, sus amores y desamores, se ha enfrentado a su tía Carmen –primero la odia y después la adora–, y por cada declaración ante las cámaras, claro está, no se va con las manos vacías. Este querubín criado entre las mantas de la popularidad tiene tan solo tiene 21 años. Ha aparecido más ante las cámaras que muchos actores, escritores o músicos y cantantes con talento.  ¿Talento? ¿Qué es eso? Una más del triste clan Campos, que en conjunto ha dilapidado la fama que la matriarca se ganó en buena ley.
Antonio David Flores
En el cielo y el infierno por ser el yerno de Rocío Jurado
Su fama nació cuando en 1995 conoció a Rocío Carrasco y se casó con ella siendo guardia civil raso. Ahora son enemigos irreconciliables, tienen dos hijos, y sus acusaciones, maltrato incluido, se dividen entre los tribunales y los platós. Él dejó el cuerpo y se dedicó a contar su vida por cualquier cadena que pagara su caché. Ahora, la noticia es que Antonioda se separa de su segunda esposa, Olga Moreno.

Laura Matamoros.

Laura Matamoros

Hija y sobrina de famosillo: la combinación perfecta
Laura Matamoros ha vivido la fama de su padre, Kiko Matamoros, y de su tía, Mar Flores. La joven tiene 28 años, creció viendo a su familia en la cumbre y en la picota, y se metió en ello. Era recepcionistas de una clínica dental, pero ganar Gran hermano vip cambió su vida. Dejó a su novio de siempre y se lanzó a los platós. Ahora está a la espera de estrenar un chalé valorado en 1,7 millones de euros.
Kiko Rivera
El hijísimo huérfano de torero  que vive de ser un Pantoja
Quién lo iba a decir. Nadie imaginó que aquel niño que salía en los conciertos con su madre, Isabel Pantoja, se iba a revolver contra ella por dinero. Ha contado más miserias de las que caben en la vida de una comunidad de vecinos. Sin oficio ni beneficio, cobra un pastón por pinchar discos pese a su planta de picador. Es capaz de vender lo que se le ponga delante, incluso adicciones e infidelidades.
Alba Carrillo
Modelo sin futuro y lenguaraz tertuliana por fama y dinero
Es una mujer guapa, pero iracunda y más básica que la miga del pan. De las que caen mal. Saltó a la fama por un concurso de modelos organizado por Cuatro, pero su paso por las pasarela fue tan efímero como poco rentable. ¿Qué hacer? Salir con famosos y participar en los realities de celebrities para poder vender su vida, y las ajenas, con pelos y señales insultando a los demás. Una faltona.
Nagore Robles
De un casting para 'GH' a presentadora de Mediaset
Nació como personaje público en la undécima temporada de Gran hermano. Fue expulsada, pero Mediaset se fijó en esta vizcaína y le dio cancha en su ristra de programas embarrados del mismo tipo. Ahora se ha reconvertido en presentadora y trata de tú a tú en lo profesional a su pareja sentimental, la periodista Sandra Barneda. Hay realities que igualan a las facultades universitarias.
Olga Moreno
La abandonada segunda esposa de Antonioda
Olga Moreno ha sido siempre la escudera de Antonio David Flores, con el que tiene una hija en común, además de que ella, dicen los cotillas de la tele, ha sido una madre para los hijos de él. No era conocida hasta hace pocos años, cuando se desmelenó, igual que su familia, para aumentar la facturación de su marido, ahora ya su ex. Va a todos los programas que le pagan. Una triste reconversión.

Gloria Camila.

Gloria Camila Ortega Mohedano

La hermanastra que ni se calla ni se asusta
Dicen quienes conocieron muy bien los entresijos de la relación del matrimonio entre Rocío Jurado y el torero Ortega Cano que fue cosa de él la iniciativa de adoptar dos niños, Gloria Camila y Fernando. El tiempo pasó, ella murió y ellos crecieron. Y salieron rana. Mientras ella cayó rápidamente en las redes de la televisión y el mundo del corazón –de algo tenía que vivir bien–, su hermano se entregó a los brazos de las adicciones. Fernando ha estado en centros de menores y en clínicas de desintoxicación. 
Gloria Camila enfocó la vida de forma distinta y se dejó guiar por la ambición. Ser hermanastra de Rocío Carrasco no le reportó muchas alegrías, ni económicas ni tampoco sentimentales, así que tiró por la calle del medio y se hizo  amiga de la hija de esta (la que no habla a su madre), Rocío Flores. Ambas son adictas a los focos y las cámaras. Gloriace se ha convertido en actriz sin pasar por ninguna escuela de teatro, ha participado en Supervivientes, no se calla respecto a su hermanastra y es una tertuliana (¿?) apasionada y un tanto bocazas.

Rafa Mora.

Rafa Mora

De un programa de citas a la 'cima' de los cotillas de la tele
Quería ser famoso y lo consiguió en el programa de citas televisivas Mujeres y hombres y viceversa. Sus amoríos, reales o falsos, da igual, le dieron fama en un mundo tan ficticio como perverso en ocasiones. Alcanzó máximo placer cuando consiguió convertirse en tertuliano de Sálvame. Ahora se ha puesto a estudiar Periodismo y dice que aprueba las asignaturas. Que Dios coja confesada a la profesión.
José Antonio Canales Rivera
¿Torero? Solo el sobrino aprovechado de Paquirri
Hay famosillos que se mueven por sagas en muchos casos. ¿Quién es José Antonio Canales? Él dice que un torero al uso, pero la realidad es que solo se le ve torear en los ruedos de programas como Sálvame. Sus supuestas infidelidades han dado mucho de sí, sobre todo porque por hablar cobra una pasta gansa, igual que sus primos Kiko Rivera e Isa Pantoja. Una familia de libro (sin letras, claro).
Rocío Carrasco
La triste 'estrella' de las confesiones más personales
Las confesiones que hizo sobre su vida con Antonio David la han colocado en el candelero de la fama y de los juzgados. En su caso, la popularidad le viene de cuna y le ha servido para conseguir que gente como Teresa Campos la metiera en su programa. En su día quiso ser modelo, pero ni con su fama lo consiguió. Triste remedo de sí misma.
Rocío Flores
Sacando rentabilidad a los dos frentes de una guerra familiar
Era el tesoro favorito de su abuela, Rocío Jurado, pero lleva años manteniendo una guerra sin cuartel con su madre, Rocío Carrasco. Se fue de la casa materna a la paterna y desde que cumplió la mayoría de edad es carne de cañón de todos los platós que le paguen. Tiene 25 años y forma parte de esa cuadrilla de nietos e hijos de que llenan horas y horas de televisión. Muy triste.

Sofía Suescun.
Sofía Suescun
De estudiante de Psicología a ganadora de 'Gran hermano'
Estaba en su primer curso universitario cuando vio la oportunidad de concursar junto a su madre (ay, su madre), Maite Galdeano, en Gran hermano. Ganó la edición y Mediaset se fijó en ella para convertirla en presentadora. Dicen que es una emprendedora y ha creado su propia línea de ropa. También se ha visto rodeada de rumores constantes sobre su vida sentimental. Otra que habla de más.
Sofía Cristo
Una vida alrededor del gran circo que montaron sus padres
Esta chica ha dado mucho de que hablar desde su adolescencia. Es cierto que tiene que ser difícil convivir con unos padres como Ángel Cristo y Bárbara Rey, siempre tan expuestos mediáticamente. Peca de sincera, o al menos eso dice ella. La colaboradora de Mediaset ha contado cómo le conseguía droga a su padre y cómo fue violada a los cinco años. Ni se queda nada dentro ni ve por qué hacerlo.

Isa Pantoja.
Isa Pantoja
La niña rebelde del famoso clan, que es decir mucho

Hija adoptiva de Isabel Pantoja y hermana de Kiko Rivera, esta joven mostró rebeldía desde la adolescencia, y en una familia en la que todo termina como el rosario de la aurora ella no iba a quedarse a la zaga. Aprendió pronto y bien. Siendo casi una niña fue madre y aireó por todo lo alto sus muchas relaciones sentimentales, variadas, algunas cutres, y que no llegaron a buen puerto. Al igual que el resto de los cachorros hijos o nietos de, pronto se aficionó a los platós, dinero fácil solo por hablar de sí mismos y de los suyos. Si no tienes muchos valores, no trabajar es lo importante.  Desde hace años mantiene una guerra con momentos de tregua con la Pantoja madre, pero en la que protagoniza con su hermano no hay descanso: da la impresión de que se van a comer el uno al otro. En los últimos tiempos ha decidido enderezarse y matricularse en la universidad, pero lo de estar callada no es una opción, y tras el funeral de la matriarca de los Pantoja, doña Ana, dio rienda suelta a sus muchos demonios.
noticias de deia