Ángela Cremonte: "En la vida hay mentiras más graves que otras"

¿Mentira o verdad? Ese es el juego en el que participan Laura y Xavier, los dos protagonistas de la serie 'Mentiras'

08.06.2020 | 13:45
Ángela Cremonte da vida en 'Mentiras' a Laura, una profesora que sufre una presunta violación.

Dice haber disfrutado y sufrido con el personaje de Laura, una mujer independiente que acepta la invitación de un hombre guapo y encantador con el que se cita y al que luego denuncia por violación. Ella es profesora y él, el padre de un alumno, y la que cuentan es una historia en la que todos mienten y, a la vez, todos dicen la verdad. Porque, como sucede en la vida misma, nada es lo que parece ni hay una certeza absoluta.

Defina a Laura, su personaje en Mentiras.
Es una mujer de mucho carácter, enamorada de su profesión, –es profesora de Literatura en un instituto–, muy deportista, y a la que le encanta la naturaleza, sobre todo la de Mallorca, el lugar en el que vive.

Y que tiene mala suerte en el amor, ¿no?
Sí. Se acaba de separar de su pareja de siempre, ha decidido tomar las riendas de su vida emocional y acepta la propuesta de una cena con un chico guapo; muy guapo, vamos a decir.

Una cena que se convierte en pesadilla.
Para ella, sí, porque cree que ese chico guapo y encantador la ha violado y comienza el conflicto.

Ya que ese chico guapo y encantador dice que todo es mentira.
Él lo niega rotundamente, pero Laura está convencida y se arriesgará hasta límites insospechados para demostrar que es verdad, que ella no miente, que el mentiroso es él.

Entonces, ¿cuántas mentiras se cuentan en esta serie?
Muchas, muchísimas, se miente todo el tiempo. Es difícil reconocer la verdad porque está pisada por la gran bota de la mentira. Todos mienten, igual que todos mentimos en la vida.

¿Le parece que todos somos unos mentirosos?
¿Quién no ha mentido alguna vez? Lo que ocurre es que en la vida hay unas mentiras más graves que otras, y algunas están hasta sancionadas por ley. Esta serie es un juego de sombras y luces sobre la mentira.

"En todos los personajes que salen hay mucha humildad y sinceridad"


¿También miente Laura, su personaje?
Por supuesto. Primero, miente porque es un ser humano. Y segundo, porque para sacar a la luz lo que ella cree que es verdad se da cuenta de que tiene que mentir.

¿Por qué?
Pues porque tiene a todo un sistema en contra. El sistema judicial no la ampara, pero tampoco la sociedad en general, sus alumnos, sus compañeros de trabajo y parte de su familia. Se da cuenta de que si quiere llegar hasta el final y tirar del velo que lo cubre todo, tiene que inmolarse en la plaza pública y marcarse unos cuantos órdagos a base de mentiras.

La historia es cruda y tiene bastante actualidad, ¿cómo ha asumido lo que le ocurre a su personaje?
Con muchas ganas, porque ha sido un privilegio hacerlo. Lo he asumido con un compromiso absoluto y he puesto en él cada célula de mi alma y de mi corazón. He tenido mucha suerte de estar en esta serie y la he hecho lo mejor que he podido y sin ningún miedo de tocar este tema, que en general hemos abordado con todas las certezas que teníamos. No nos hemos acobardado y en todos los personajes que salen hay mucha humildad y sinceridad.

Al llevar un asunto como el de la violación con uso de drogas a la ficción televisiva se puede caer también en la frivolidad, ¿no?
Quizá, pero no ha sido el caso. Cualquiera que vea la serie comprenderá que la frivolidad no ha sido en ningún momento una opción. Hemos estudiado casos reales para coger los tonos de situaciones tan duras como las que vive Laura.

Así que Xavier, el personaje que interpreta Javier Rey, no es nada recomendable.
Vamos a ver, yo hablo desde la verdad de Laura. El personaje masculino tiene cosas maravillosas, lo que pasa es que para mí, él me ha violado, aunque a lo mejor no es verdad€ Ese el juego de mentiras y verdades al que esta historia se somete. Xavier es un bombón, porque si no lo fuera Laura no hubiera quedado con él a cenar. Es muy difícil decirle no a un hombre así, a un bombón guapísimo.

Bombón guapísimo, encantador€ Javier Rey estará encantado...
Pues digo yo que sí, pero es que Javier es guapísimo, ¿no te parece? Está muy bien, y saliéndonos del guion, diré que es una persona estupenda, un ser encantador, pero sin ser encantador en el sentido, cómo te diría yo€

¿Encantador de serpientes?
Eso es. No, en la vida real es un ser adorable. Xavier sí es un encantador de serpientes, pero Javier no.

"Siempre he sido una empollona"


Saliéndonos del guion de Mentiras y ahondando en su vida profesional, este año se cumplen dos décadas de su llegada al cine.
Ni me había dado cuenta de que el tiempo ha pasado tan rápido. Era yo muy chiquitina cuando mi debut, que fue en Más pena que gloria.

Aunque su gran salto a la popularidad fue con Los hombres de Paco.
De eso hace diez años, pero también coincidió con Gran reserva y con Hispania. Fue una etapa muy intensa y muy bonita.

Estudió Humanidades en vez Arte Dramático, ¿fue por aquello de tener un título en una carrera más seria?
No exactamente. Siempre he sido una empollona y toda la vida me la he pasado estudiando y leyendo, pero también estaba en el grupo de teatro del cole, del instituto y de la universidad. Yo me quería formar en Letras, algo que para mí era esencial. Me gustaba también mucho Filosofía. Fíjate lo que me gustaba estudiar que mi madre me decía que parase, que dejara los libros de una vez.

Pues no suele ser la recomendación materna o paterna más habitual, sino más bien todo lo contrario.
Ya, pero no sé por qué, a mí lo de estudiar me daba mucho placer y disfrutaba aprendiendo. Fue estudiando Humanidades, ya en la universidad, cuando sentí la pulsión de ponerme a estudiar también Arte Dramático. Al final, la combinación de ambas disciplinas me ha hecho un ser humano feliz.

Pues la inseguridad no es precisamente un ingrediente que alimente la felicidad, y los actores, ya se sabe...
Tampoco en Humanidades tiene garantizado el futuro. La demanda de humanistas y de actores en el mundo no es muy alta, y ambas son profesiones con un nivel de paro enorme. No sé cómo mi madre no me paró y me dijo que hiciera algo que me diera seguridad. Tengo mucha suerte con una madre que siempre está ahí y que me apoya a todos los niveles.

Vivimos momentos en los que es necesario el entretenimiento, pero quizá la presencia de un número mayor de humanistas también sería recomendable.
Es verdad. Humanidades tiene mucho que ver con Filosofía, con pensarse uno mismo y con desarrollar la empatía. Yo propondría crear puestos de humanistas en todas las plazas de todos los pueblos.

¿Qué le aporta a una actriz haber estudiado Humanidades?
Sentido. Es como saber que mi vida tiene una dirección, y además me permite hacerme preguntas sobre la existencia humana.

¿Y obtiene respuestas?
A veces sí, pero lo importante es saciar la necesidad de hacerte preguntas. Ser actriz es una vía de escape, me entretiene la cabeza y me entretiene el corazón. Puedo poner mucha energía mental en lo que hago, y sin la interpretación, a lo mejor, una vez al mes me pondría a llorar como una loca, pero como ya lo hago en escena, no lo hago en vida real, ¿entiendes? Me desahogo a través de mis personajes.

¿Es cuestión de terapia?
Pues podría verse así... Además, me pego unos viajes emocionales enormes y también conozco a gente maravillosa con la que nunca terminas de aprender. Para mí, las humanidades y la interpretación son pura magia. Si las puedes combinar son un placer infinito.

"Me gusta mucho hacer trabajos históricos"


Ha sido usted una de las chicas del cable, una de las series estrella de los últimos años.
Además de una experiencia maravillosa. Ha sido una historia que me ha encantado; me encantan los trajes que hemos llevado y la esencia de lo que hemos contado. Me gusta mucho hacer trabajos históricos.

Pues entonces, ser María Tudor en Carlos, Rey Emperador, sería un placer difícil de catalogar, ¿no?
Uf, gocé como una loca. Fue un personaje que se me hizo muy corto, porque yo quería más. Fíjate en lo maravillada que estaba por la oportunidad que me daban en La 1 de hacer este personaje que me compré un manual de mil páginas sobre María Tudor. Eso, además de que soy muy anglófila, y de hecho hice el Erasmus en Inglaterra.

La ropa de las películas históricas y de época siempre parece gustar mucho.
A mí me vuelve loca. Tenemos unos profesionales de vestuario en España que valen oro. Había vestidos que le ponían a mi personaje en Las chicas del cable que traían desde Italia y eran originales, unas joyas, como para volverse loca ante aquellos modelos tan impresionantes.

¿Se ha quedado con algún vestido?
Pues no, y mira que lo he intentado, pero no. Siempre me dijeron que no era posible.

¿Con quién se siente más identificada, con Elisa (Las chicas del cable) o con Laura (Mentiras)?
Con Laura. Elisa es un personaje al que le tengo mucho cariño, pero sufre mucho. Laura también sufre, pero tiene herramientas para defenderse, para decir no, sacar pecho y oponerse a lo que ella cree que es una gran mentira. Laura se inmola en la plaza pública, mientras Elisa pertenece a otro siglo y está educada con otros valores. Es valiente en otro grado, pero sufre demasiado y lo hace en silencio, cuando Laura, no. Laura sale a la calle a pelear y eso es algo que me gusta más. 


PERSONAL

Edad: 35 años (3 de abril de 1985).
Lugar de nacimiento: Madrid.
Formación: Es licenciada en Humanidades y estudió teatro en la escuela Réplika.
Trayectoria: Comenzó en el mundo de la interpretación a los quince años con un papel en la película Más pena que gloria, pero su gran año fue 2010 con la participación en tres conocidas series: Los hombres de Paco, Hispania y Gran reserva, que la situaron en el ranking de las actrices más deseadas. Tras estos trabajos ha intervenido en otras producciones televisivas de éxito como Imperium, Amar es para siempre, Carlos, Rey Emperador, Las chicas del cable, Hospital Valle Norte y ahora Mentiras