Entrevista a @OperadorNuclear

"Es igual de seguro comer pescado de Fukushima que del Cantábrico"

Alfredo García, ingeniero de la central de Ascó, ha publicado el libro 'La energía nuclear salvará el mundo', con un polémico mensaje.

11.08.2020 | 13:46
Alfredo García, @Operador nuclear, trabaja en la central nuclear de Ascó.

Las centrales nucleares siempre han sido fuente de polémica y se han convertido en estandarte contra el que luchan diversos grupos ecologistas. @OperadorNuclear, o Alfredo García, defiende en su libro esta energía denostada por muchos. Explica el porqué de los accidentes de Chernobyl y Fukushima y sus consecuencias reales. Dice que un plátano tiene una dosis mayor de radioactividad que vivir un año junto a un reactor nuclear. También asegura que es tan seguro comerse un pescado de las inmediaciones de Fukushima que uno del Cantábrico.

Firma su libro como @Operador nuclear. ¿Por qué?
Es el nombre de un usuario de Twitter y detrás estoy yo. Utilicé ese nombre porque realmente soy operador, trabajo con energía nuclear y divulgo sobre ella. Tengo licencia de operador de reactor y turbina de una central nuclear, en concreto de la central de Ascó, en Tarragona. También tengo la licencia de supervisor.

Suena como muy aparatoso, pero cuando nos referimos a una central nuclear siempre hay un punto de inquietud...
No sé cómo puede sonar, pero lo que sí puedo asegurar es que es muy dura la preparación para ser operadores. Todos somos ingenieros técnicos de diferentes ramas. Después iniciamos un periodo de preparación que suma tres años más de estudios. La formación es muy exigente y en los exámenes el aprobado es un 8.

Vayamos al libro y empecemos por el título: La energía nuclear salvará el mundo. Va contra la opinión de un amplio sector de la sociedad.
Efectivamente. Entiendo que el título puede resultar polémico, y de hecho se ha buscado que llame la atención. Reconozco que es llamativo, pero es veraz. Lo justifico en el libro y hablo del mundo, no del planeta.

¿Dónde está la diferencia según usted?
En que el planeta no necesita ningún tipo de salvación.

Perdone. ¿No se está quebrando a cuenta del calentamiento global?
Es que al planeta le dan igual el calentamiento global y la contaminación, pero a los seres humanos sí que nos importan, y muchísimo. Yo hablo de la energía nuclear como una herramienta de mitigación del calentamiento global, pero siempre de la mano de las energías renovables. Creo que debemos apostar por todas esas energías que son bajas en dióxido de carbono preservando el suministro de electricidad.

¿Se puede hacer un planteamiento global de la aplicación de herramientas para conseguir energía que permita suministrar al mundo electricidad?
Depende de los países. Por ejemplo, Noruega tiene muchos saltos de agua, por lo que puede tirar de energía hidráulica. En España hay este tipo de energía en ciertos puntos, pero está muy limitada, porque el agua cada vez es más escasa.

Pero hay viento y sol. ¿Por qué echar mano de la energía nuclear?
Es cierto, pero por la noche no hay sol y el viento no lo tenemos siempre. ¿Hay que aprovechar esa energía? Por supuesto, pero la tecnología nos dice que para abastecer a un país como España se necesita un buen respaldo.

Y el respaldo que propone es la energía nuclear.
Exacto. No podríamos cubrir la demanda solo con energías renovables.

Sin embargo, en España se están desmantelando las centrales nucleares. Se les ha puesto fecha de caducidad.
Actualmente hay tres centrales nucleares en ese proceso y son las menos potentes que hemos tenido. Los siete reactores que quedan en activo son del doble o del triple de potencia que alguno de los que se están desmantelando. Es verdad que hay un plan de cierre programado por encima de los cuarenta años previstos inicialmente. Se llegaría al cierre en el año 2035. Es un acuerdo pactado por el gobierno y las eléctricas.

¿Y cree que se va a cumplir?
Hay un dato muy importante: es un programa revisable. Tiene que haber respaldo suficiente para las energías renovables y que estas cubran la demanda.

¿El único respaldo sería la energía nuclear?
Hay otros, pero no siempre son posibles. Una hidroeléctrica muy potente sería una solución, pero no la vamos a tener. Otra solución sería el suministro a través de enormes baterías generadoras de energía, pero tendríamos grandísimos problemas de contaminación. Ahora mismo, esta solución es carísima e inabarcable, así que técnicamente es inviable cerrar las centrales nucleares en los próximos años.

"El plátano contiene un isótopo radiactivo que se llama Potasio 40"


Dice en su libro ciertas cosas que dejan con la boca abierta: comer un plátano te produce una mayor dosis radioactiva que vivir un año junto a una central nuclear. ¿Tiene explicación?
Ja, ja, ja... Más de uno se habrá quedado impresionado, y sí, tiene explicación. El plátano es un alimento muy sano que no tiene ningún tipo de riesgo radiológico; que nadie deje de comerlo por esto y que no me pongan ninguna cruz en Canarias. Pero el plátano contiene un isótopo radiactivo que se llama Potasio 40 que está también en nuestro cuerpo.

¿Quiere decir que nos podemos considerar radioactivos?
Claro, nosotros mismos somos radioactivos. Muchos alimentos tienen potasio, y el plátano un poco más. Ese isótopo, que no supone ningún riesgo para la salud, es medible. Lo he comparado con una central nuclear. En 2009 se hizo un estudio avalado por científicos, políticos, ecologistas y sanitarios, y la conclusión es que las centrales nucleares no han aumentado los casos de cáncer.

Hay muchas opiniones en contra.
Yo puedo decir que la radiación que recibe una persona por vivir cerca de una central, a unos 30 kilómetros a la redonda, es en un año ligeramente menor a la que ingiere tomándose un solo plátano.

¿Quiere decir que la radiación nuclear no es dañina?
No he dicho tal cosa, lo que digo es que su incidencia es menor que la de comerse un plátano. Y por supuesto, no he dicho que comerse un plátano sea malo, sino todo lo contrario. Insisto en que es una fruta muy sana.

Todos tenemos in mente dos localizaciones: Chernobyl y Fukushima. Dos accidentes que no dicen mucho a favor de las centrales nucleares.
Tampoco lo dicen a favor de una ducha las miles de muertes que se producen en ella cada año y seguimos duchándonos, ¿no? Podemos hablar de las muertes por volar en avión o por viajar en coche. Los accidentes son indeseables en cualquiera de los casos. En el libro, de los 42 capítulos que tiene, dedico ocho a estos accidentes nucleares. No trato de ocultar nada. Creo que es necesario explicarlos, se trabaja para que no ocurran y también explico qué consecuencias reales y científicas han tenido, qué consecuencias demostrables han tenido.

¿No son ciertas las consecuencias que se nos han narrado?
En el caso de Fukushima, evidentemente, se produjeron emisiones radioactivas, se produjo la fusión de tres núcleos, pero a fecha de hoy no se ha podido demostrar que ninguna persona haya fallecido por la dosis recibida debida al accidente.

¿No podría haber efectos secundarios a medio plazo?
Veremos si eso ocurre. Han pasado nueve años y no se ha detectado un aumento en la incidencia del cáncer.

¿Podemos decir que no ha pasado nada?
Por supuesto que no. Ese accidente causó una evacuación, esa evacuación provocó en personas mayores muertes prematuras, pero no por la radiación, y desde luego se produjo un desastre económico... ¿Fue grave? Sí. No voy minimizar sus efectos, pero la radiación no ha influido en que haya más casos de cáncer.

"Con lo del coronavirus nos hemos olvidado del calentamiento global"


En su libro hay una frase curiosa: "Ser ecologista no es incompatible con defender la energía nuclear". Se definirá usted como ecologista, ¿no?
Sí. Si no fuera ecologista, no hablaría de salvar el mundo. El mundo se está enfrentando a un grave desastre ecológico, el calentamiento global. Nos hemos olvidado de este tema con lo del coronavirus, pero ese calentamiento sigue adelante. Realmente, tenemos un problema y debemos luchar todos por intentar mitigarlo.

¿Cómo?
Con las herramientas que tenemos y sin descartar ninguna a priori. El Partido Verde finlandés ha dicho recientemente que la humanidad no se puede permitir el lujo de prescindir de la energía nuclear, y nadie puede dudar del sentimiento ecologista de este partido. Por supuesto, apuesta por las energías renovables, energías hidráulicas, solares o eólicas, pero sabe que se necesita la energía nuclear como respaldo.

¿Cuántas centrales nucleares están operando en España?
Siete reactores en cinco emplazamientos distintos.

¿Corremos algún riesgo similar a Chernobyl o Fukushima?
Con toda sinceridad, no, como lo que ocurrió en esas centrales no, pero eso no significa que no pueda haber un accidente en alguna de nuestras centrales, algo que entra en el cómputo de posibilidades, pero el riesgo es mínimo. En el caso de Chernobyl, ante una pérdida de refrigeración se dio un calentamiento y un aumento de la potencia; en las centrales españolas ante un calentamiento, la potencia va bajando. Estaba diseñada al revés.

¿Los soviéticos diseñaban al revés las centrales? ¿Por qué?
En el caso de Chernobyl era necesario que fuera así porque producía plutonio. Además, Chernobyl no tenía edificio de contención.

¿Qué es un edificio de contención?
El edificio que está diseñado para contener un accidente nuclear de la central o el impacto de un avión comercial. En la historia nuclear ha habido tres grandes accidentes, y hemos hablado de dos de ellos, pero hubo otro que no es tan conocido y ocurrió en 1979 en Estados Unidos, en Three Mile Island (la Isla de las Tres Millas). Hubo una fusión del núcleo, pero tenían un edificio de contención que les protegió. Muy poca gente conoce ese accidente porque no hubo emisiones radioactivas. La mayor parte de mi trabajo está encaminada a revisar los sistemas de trabajo, probarlos y estar preparados para hacer frente a cualquier tipo de incidencia. Pero en cualquier caso, las consecuencias no serían como las de Chernobyl.

Habrá tenido alguna discusión por defender en su entorno la energía nuclear...
Prácticamente ninguna. No hace falta discutir, simplemente aportar argumentos.

Usted surge en Twitter como @Operador nuclear y hasta ahora desconocíamos su nombre, Alfredo García.
Siempre me ha interesado la divulgación y no tenía ningún afán de protagonismo. Verme en los medios por lo del libro me está resultando chocante. Prefería ser anónimo para no mezclar mi vida personal con mi vida de divulgador. He estado muy cómodo durante tres años, pero en el sector laboral empezaba a ser un secreto a voces, aunque yo no se lo había dicho a nadie. Empecé a ver sonrisas entre mis compañeros, pero nadie me decía nada.

Y ha decidido salir de ese armario, ¿no?
Comprendí que para seguir divulgando necesitaba algo más que las redes, tener contacto con personas físicas, viajar a otras centrales y asistir a conferencias. Para hacer todo eso mantener el anonimato era muy complicado, así que había que salir a la luz. Además, justo cuando estaba tomando esta decisión, Planeta me ofreció escribir este libro.

¿De verdad cree que es tan seguro comer un pescado de las inmediaciones de Fukushima como del Cantábrico?
Ja, ja, ja€ Totalmente seguro. La clave de todo es la dosis, y es algo que se puede medir. No tengas dudas, la dosis de radiación es la misma que te puedes encontrar en los pescados del Cantábrico que te comes tú, así que es igual de seguro comer pescado de Fukushima que del Cantábrico. 

PERSONAL
Edad: 48 años
Lugar de nacimiento: Barcelona.
Formación: Es ingeniero técnico en Telecomunicaciones. 
Trayectoria: Tras realizar sus estudios universitarios accedió a un curso de tres años para convertirse en operador nuclear. Trabaja en la central de Ascó (Tarragona) y se ha convertido en uno de los más importantes divulgadores sobre la energía nuclear a nivel europeo. 
Identidad: Hasta hace un año era conocido como @Operador nuclear en Twitter, pero con su asistencia a conferencias tuvo que revelar su nombre real, Alfredo García. Hace unas semanas llegó al mercado su libro La energía nuclear salvará el mundo.