El castillo más bonito del mundo está en Bizkaia, según la revista Viajar
No destaca por grandes batallas ni por su función defensiva, sino por una estética casi irreal que parece sacada de un cuento
El Castillo de Butrón es uno de los castillos más destacables de Bizkaia,. Así lo plantea la revista Viajar, que pone el foco en esta fortaleza por un motivo muy concreto: su apariencia. No es el más antiguo, ni el más grande, ni el más decisivo en términos históricos, pero sí uno de los que más se recuerdan. Su silueta emerge de un bosque frondoso, rompe por completo con la imagen habitual de los castillos habituales y conecta directamente con ese imaginario de castillos de fantasía que muchos asocian a las películas de Disney.
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Un castillo medieval
Aquí aparece el primer giro que destaca Viajar. Aunque el Castillo de Butrón se levanta sobre una fortaleza medieval real, lo que vemos hoy no es medieval en sentido estricto. En la Edad Media existió en este enclave una torre defensiva del linaje de los Butrón, pero el castillo actual es fruto de una profunda transformación del siglo XIX.
Fue entonces cuando el marqués de Cubas, uno de los arquitectos más relevantes de su tiempo, decidió reconstruir las ruinas siguiendo un estilo neogótico romántico. El resultado no buscaba la defensa ni la funcionalidad militar, sino impactar visualmente. Según el enfoque de Viajar, "todo en el castillo parece pensado para la belleza y la espectacularidad, no para la guerra".
Torres que impresionan
Las torres del Castillo de Butrón son un buen ejemplo de esa intención. "Altas, estilizadas, con almenas exageradas y ventanas poco prácticas, no responden a una lógica defensiva clásica". No hay fosos estratégicos ni estructuras pensadas para resistir asedios. Según la publicación, "el castillo se debió construir para ser mirado, para provocar admiración. Para ser, en cierto modo, una fantasía arquitectónica hecha piedra. Por eso recuerda más a los castillos centroeuropeos que a las fortalezas clásicas de la Península. Y por eso resulta tan hipnótico".
Otro de los grandes protagonistas es el entorno natural. El Castillo de Butrón no se entiende sin el bosque que lo rodea. Un paisaje húmedo, verde y cerrado, muy propio de Euskadi. Tal y como describe Viajar: "Al más puro estilo vasco. Aquí, el camino se abre entre árboles y, de pronto, aparece la silueta. La sensación es absolutamente increíble, de esas que se te quedan grabadas para siempre en la memoria. Ese contraste entre naturaleza salvaje y arquitectura romántica explica buena parte de su encanto".
Como firma Viajar, "otro dato poco conocido es que el interior del castillo nunca se terminó del todo. El proyecto fue tan ambicioso que resultó poco práctico para vivir; estancias enormes, escaleras imposibles, torres difíciles de habitar. El resultado fue un castillo espectacular por fuera, pero incómodo por dentro. A lo largo del siglo XX pasó por distintos propietarios y usos, y durante años permaneció cerrado".
A tiro de piedra
Es castillo está a escasos 15-20 minutos de Bilbao en coche y a costa vizcaina está a tiro de piedra del lugar. Es, sin duda alguna, una de las visitas obligatorias de Bizkaia.
Además, el lugar cuenta con un merendero a escasos metros del castillo, lo que lo convierte en un lugar ideal para pasar el día.
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