Después de varios días marcados por el mal tiempo, Jesús Calleja ha aprovechado para lanzar una recomendación viajera a través de sus redes sociales. Lejos de ver el mal tiempo como un inconveniente, el presentador lo convierte en una ventaja: “Menudos días de lluvia tan tremendos que hemos tenido”, comenta al inicio del vídeo. “La lluvia siempre es vida. Yo soy feliz cuando llueve, por muchas razones”, añade, subrayando que estas condiciones también permiten descubrir paisajes en su mejor momento.
Calleja se refiere al norte de Castilla y León y lanza una pregunta directa a sus seguidores: “¿Sabéis una zona de Castilla y León que debe de tener ahora las cascadas en pleno apogeo? ¡Burgos!”. Según explica, las lluvias recientes convierten esta provincia en un escenario especialmente atractivo durante el invierno, con ríos y saltos de agua que ganan fuerza y espectacularidad.
Orbaneja del Castillo, una visita imprescindible
Entre todos los rincones posibles, el aventurero no duda en señalar uno en concreto: “A mí me parece espectacular la cascada de Orbaneja del Castillo”. Este pequeño pueblo burgalés, situado a poco más de una hora de Bizkaia, destaca por su singular casco urbano atravesado por una cascada que desemboca directamente en el río Ebro. Para Calleja es “un pueblo que tenéis que ver al menos una vez en vuestra vida”, especialmente en esta época del año, cuando el agua desciende con más fuerza.
El propio Calleja reconoce que Burgos es un destino habitual para él. “Yo me voy a organizar muy prontito una escapada por Burgos”, cuenta, recordando que es una zona a la que vuelve con frecuencia y que asocia a planes activos y de naturaleza. “Voy mucho a Burgos, me encanta andar en bici”, explica.
Situado en el norte de la provincia de Burgos, en el entorno natural del cañón del Ebro, su rasgo más reconocible es la cascada que nace en una cueva situada en la parte alta del casco urbano y desciende entre las casas hasta desembocar directamente en el río. El agua no rodea el pueblo: lo atraviesa, formando pozas, saltos y pequeños canales que convierten cada calle en una estampa distinta, especialmente en invierno y tras episodios de lluvia, cuando el caudal aumenta y el paisaje gana fuerza. El conjunto urbano está formado por casas tradicionales de piedra, muchas de ellas con balcones de madera. Esa arquitectura es una de las razones por las que Orbaneja del Castillo está considerado Conjunto Histórico-Artístico.
En cuanto a su historia, el origen del pueblo se remonta a la Edad Media, cuando este tipo de enclaves tenían una función estratégica ligada al control del territorio y al aprovechamiento del agua. El apellido “del Castillo” hace referencia a una antigua fortificación hoy desaparecida, que habría coronado el cerro cercano y del que quedan referencias históricas. Durante siglos, Orbaneja vivió ligada a la agricultura, la ganadería y los molinos, que utilizaban la fuerza del agua como motor, un elemento que ha marcado su desarrollo y su identidad hasta hoy.