"Tengo reputación de ser difícil. Y lo soy, en realidad. Pero no soy irracional". Tom Hardy admite que es un compañero de rodaje complicado. Hace unos días se hablaba de su posible salida de 'MobLand' ('Tierra de mafiosos') por su comportamiento, lo que ha acrecentado la fama de conflictivo que arrastra en los sets de rodaje.

A Hardy solo le veremos una temporada más en la serie de Paramount, la segunda. Su despido ha sido fulminante debido a su problemático comportamiento. Al parecer, Hardy causó retrasos en el rodaje al negarse a salir de su caravana. Helen Mirren y Pierce Brosnan, compañeros en la serie, tenían que esperar horas hasta que al protagonista de 'Mad Max: Fury Road' le daba la gana de ir al set.

 "Hacía esperar al reparto, una demostración de poder. Hacer esperar a Pierce Brosnan, Helen Mirren y otros es un suicidio profesional, me atrevería a decir", indicó a 'The Hollywood Reporter' una fuente cercana a la producción.

El choque con los productores Jez Butterworth y David Glasser se intensificó cuando Hardy también comenzó a criticar los guiones y a quejarse de que tuviera que compartir protagonismo con dos pesos pesados de la actuación como Mirren y Brosnan. Ante esta actitud se llegó a hablar de su despido de la serie, pero por lo visto no ha sido así y negocia su participación en la tercera temporada. 

Hardy empezó a labrarse su fama de tipo complicado durante la filmación de 'Star Trek: Nemesis' (2002), uno de sus primeros papeles en Hollywood. Patrick Stewart, el capitán Picard, dijo de él en sus memorias que era “un joven extraño y solitario”. Apenas socializaba con el reparto y se pasaba horas encerrado en su camerino con su pareja de entonces. El actor justificó su actitud porque estaba “aterrorizado” ante las dimensiones del proyecto. Extraño, porque no era la primera gran producción en la que había participado. Dos años antes había debutado en el cine con 'Black Hawk derribado', de Ridley Scott, una megaproducción hollywoodiense.

En 'El Renacido' bromeó con los encontronazos que tuvo con Alejandro González Iñárritu. Las extremas condiciones climatológicas y el nivel de exigencia física generaron una tensión brutal. Cuentan que actor y director llegaron incluso a las manos. Hardy imprimió unas camisetas en las que se le veía asfixiando de forma amistosa al director y las repartió entre el equipo para liberar presión en el set.

Visceralidad frente a pragmatismo

Pero el enfrentamiento más comentado es el que tuvo con Charlize Theron durante el duro rodaje en el desierto de Namibia de la cuarta película de la saga 'Mad Max'. George Miller juntó a dos actores de métodos muy diferentes. La pragmática Theron frente al visceral Hardy. “Tenías que persuadirle (a Hardy) para que saliera de su camerino. Mientras, Charlize era increíblemente disciplinada. Es una bailarina entrenada, algo que se reflejaba en la precisión de su actuación, y siempre aparecía la primera en el set”, contaba Miller.

Todo estalló entre ambos el día que Hardy llegó tres horas tarde al rodaje. La actriz no pudo más y cuando lo vio aparecer le gritó delante de todo el equipo reprochándole su comportamiento. Hardy, lejos de disculparse, se acercó a ella de forma intimidatoria. Cuenta Theron que temió entonces por su integridad física, por lo que a partir de ese momento pidió protección. Pasado el tiempo, Hardy entonó el 'mea culpa'. “La presión que ambos teníamos era abrumadora. Lo que ella necesitaba era un compañero mejor, y más experimentado, de lo que yo fui. Me gusta pensar que ahora que soy más mayor y más feo, podría estar a la altura de esa situación".