18 maquinistas que pasaron por Adamuz no reportaron nada extraño
Las investigaciones están abiertas en distintos frentes: un problema en la infraestructura ferroviaria (carril o soldadura defectuosa); el estado general de la vía; algún fallo del propio tren; si hubo conducción temeraria o negligente y otras causas como falta de prevención o mantenimiento
La Guardia Civil ha constatado en un informe sobre el accidente de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas, que solo uno de los 19 maquinistas que ese día pasaron por el lugar de accidente (de las tres operadoras, Renfe, Ouigo e Iryo) reporta un golpe en el lado derecho y el resto no comunica "ningún tipo de incidencia o sensación extraña".
Así se recoge en el informe remitido a la titular del Tribunal de Instancia e Instrucción de Montoro (Córdoba), la jueza Cristina Pastor, al que tuvo acceso este lunes EFE.
La documentación detalla que las investigaciones están abiertas en distintos frentes: un problema en la infraestructura ferroviaria (carril o soldadura defectuosa); el estado general de la vía; algún fallo del propio tren; si hubo conducción temeraria o negligente y otras causas como falta de prevención o mantenimiento.
No descartan ni corroboran ninguna de las líneas de investigación "al completo" porque entienden que falta información sobre los datos de las "cajas negras" de los trenes y sobre las soldaduras y rieles.
El informe cita como primera vía de investigación un problema en la infraestructura ferroviaria, aunque no determina si fue la rotura del carril lo que dio lugar a la de la soldadura o viceversa.
Por un lado estudian si el carril o riel de fabricación, con la inscripción 'Ensidesa' (ahora integrada en Arcelormittal) de 2023, de acero de grado 350, era defectuoso.
Por otro lado, analizan si lo defectuoso es la soldadura que unía el riel del año 2023, con acero de grado 350, con otro de 1989, de acero de grado 260.
Los analistas están estudiando que la documentación de la empresa encargada de la supervisión e instalación de las soldaduras, la ingeniería Ayesa, que certificó que la soldadura la hizo un trabajador de Maquisaba, con más de cinco años de experiencia y habilitado con el permiso necesario para este tipo de trabajos.
"Incongruencias" sobre las soldaduras
Sin embargo, la Guardia Civil recibió un mensaje del presidente de la CIAF, Ignacio Barrón, que decía que del análisis de la documentación enviada por Ayesa sobre las soldaduras se detectaron "incongruencias", de las que requirieron más información pero "están pendientes de respuesta".
También cita el informe el hecho de que personal de Adif recogiera entre los días 22 y 23 de enero distintos elementos, entre los que se encuentran cupones con soldaduras, y los trasladara a su base de Hornachuelos (Córdoba), donde "al parecer" se practicaron distintos ensayos.
La documentación asegura que de los 19 maquinistas que ese día pasaron por el lugar de accidente (de las tres operadoras, Renfe, Ouigo e Iryo) solo uno reporta un golpe en el lado derecho y el resto no comunica "ningún tipo de incidencia o sensación extraña".
Asimismo, es objeto de análisis el estado general del conjunto de traviesas, balasto, carril, clips, soldaduras, la documentación sobre las obras y las empresas ejecutoras.
La segunda línea de investigación se centra en el tren siniestrado por si hubiera algún incidente en su estructura, como la caída de una pieza o enganche con la infraestructura ferroviaria.
En este punto están estudiando el informe solicitado a Iryo sobre la última inspección técnica y están pendientes de la autorización judicial para extraer los datos del Registrador Jurídico (RJU) del Alvia y ampliación a la extracción del RJU del Iryo.
No hay evidencias de conducción negligente o temeraria
Una tercera vía que manejan los agentes es la conducción temeraria o imprudente. El maquinista del Alvia murió en el accidente pero no observa, "a priori, y a falta de los datos del RJU", "ninguna actuación anómala, negligente o imprudente" porque el accidente fue "totalmente sorpresivo y sin tiempo de reacción para el maquinista".
Al maquinista del Iryo se le hicieron pruebas de alcoholemia y drogas, con resultado negativo, y su actuación tampoco evidencia imprudencia o negligencia como causa del descarrilamiento, pese a lo cual han pedido a la compañía información de los últimos cinco servicios prestados por el conductor, incluidas posibles incidencias.
Entre otros supuestos incluyen si el siniestro fue producto de un sabotaje o una actuación terrorista, aunque lo consideran "altamente improbable".
La falta de prevención es otra de las líneas de trabajo y en este punto incluyen las averiguaciones con maquinistas sobre posibles anomalías, que no arrojan "ningún tipo de información relevante". Tampoco los reportes de trenes anteriores lo indican.
En este apartado, el informe señala que están pendientes de revisión los protocolos sobre supervisión e inspección de las vías; los que han de ejecutarse cuando se reporta una incidencia por parte de los maquinistas, la última revisión del tramo afectado y los informes de las áreas de riesgos laborales de Renfe e Iryo sobre irregularidades en el tramo del accidente, que también se han solicitado al sindicato de maquinistas Semaf.