Dos maletas llenas de tabaco, es decir, 1.600 cajetillas. Eso es lo que un pasajero armenio llevaba en el equipaje facturado a su nombre y con el que llegó al aeropuerto de Bilbao con la idea de que iba a salir de las instalaciones con todo el cargamento.
Un plan que llevó a la perfección cuando despegó desde Estambul, pero que una vez puso los pies en La Paloma se topó con la Unidad Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil. Valorado en torno a los 9.600 euros, el tabaco fue decomisado por los agentes.
Contrabando
El viajero ha sido denunciado por una infracción de contrabando y el tabaco ha sido puesto a disposición de la Autoridad Aduanera, según han detallado las mismas fuentes.