Tras casi un día confinados, los vecinos de los seis portales de las calles Landaburu y La Florida de Barakaldo afectados por el desplazamiento de un andamio, ya pueden salir de sus hogares. Una vez el Consistorio fabril ha anunciado el fin de las medidas preventivas, algunos de los vecinos han ido saliendo para hacer, como cualquier hijo de vecino, tareas como los recados. “Estábamos deseando salir de casa. Ahora me voy a hacer las compras. Nosotros podemos salir bien de casa, nos han puesto una baliza de seguridad a la izquierda del portal, pero se puede salir bien. Los vecinos de los portales 9 y 11 lo tienen un poco más complicado” ha indicado Iñaki Gurrea, vecino del número 7 de la calle Landaburu, uno de los portales afectados por el confinamiento.
Iñaki no escuchó ruidos anormales, más allá de los generados por el viento, la noche del martes al miércoles. “Sólo escuché el ruido del viento, en ningún momento oí ruido del andamio. Me enteré de lo que había pasado ayer por la mañana cuando iba a salir a los recados. Me tuvieron retenido un rato y luego ya fuimos cuatro o cinco vecinos con los bomberos abriéndonos paso”, ha contado este vecino de la calle Landaburu, una vía en la que el viento suele ser protagonista. “Aquí pega muchísimo el viento en invierno y, en verano, el sol. Es la calle más expuesta de Barakaldo”, ha señalado Iñaki Gurrea.
Al igual que Iñaki, Miguel, un vecino del número 3 de la calle Landaburu, ha salido a hacer compras poco después de levantarse el confinamiento. En su caso, ha ido a comprar el pan y comparte la opinión de su vecino de Landaburu 7. “Aquí pega muchísimo el viento, lo que pasa es que el martes a la noche sopló un poco más y el andamio nos ha delatado”, ha contado con simpatía este vecino que se enteró del confinamiento al ser avisado a través del portero. “No escuché nada raro y me enteré de lo que pasaba ayer por la mañana, cuando me llamaron al portero para decirme que no podíamos salir de casa, que estábamos confinados porque se podía caer el andamio. Estas 24 horas las he vivido con tranquilidad”, ha concluido Miguel.
Aunque esta céntrica zona sigue cortada al tráfico y vigilada por la Policía Local, la localidad fabril trata de seguir su pulso habitual. Por las inmediaciones pasan coches, peatones y, entre estos, algún curioso con ganas de saber cómo van los trabajos. Es el caso de Josu e Itziar, dos vecinos de la localidad fabril que han pasado por la zona “a curiosear”. “Nos enteramos ayer por la televisión y hemos venido para ver cómo va todo. Es cierto que en esta calle suele pegar muchísimo el viento”, han apuntado. Los trabajos de desmontaje del andamio van avanzando y se prevé que a lo largo del día de hoy vuelva la normalidad a estos seis portales de Barakaldo que han estado 24 horas confinados.