Bilbao - Trabajadores de Bizkaibus recordaron ayer al conductor fallecido el jueves en accidente de tráfico en Galdakao, en una concentración silenciosa ante el Palacio Foral. Los autobuses portaron también durante toda la jornada un crespón negro en su memoria. “Estamos todos tristes, sorprendidos. La plantilla entera está deshecha, no nos lo creemos todavía”, reconoció Jon Elordui, presidente del comité de empresa de Pesalur.

El conductor de Bizkaibus, Mikel P., de 31 años y vecino de Txurdinaga, y el chófer de un camión, Raúl S., de 41 años y residente en el Valle de Mena, fallecieron el jueves por la mañana al colisionar de frente sus vehículos en una curva en la N-240, cerca del hospital de Galdakao.

El comité de empresa de Pesalur, donde trabajaba el joven conductor fallecido, se concentró ayer en silencio ante el Palacio Foral durante más de medio hora en señal de duelo. Al acto se sumaron representantes de otras empresas de transportes de Euskadi y representantes políticos. “Ha venido mucha gente de otras empresas a la concentración, todos los comités de empresa de Bizkaibus, Metro Bilbao, Euskotren... Hay mucha solidaridad y estamos agradecidos por el apoyo que estamos recibiendo”, admitió Jon Elordui.

Visiblemente emocionado, el presidente del comité de empresa explicó que “nos reunimos para recordarle, rendirle una especie de homenaje y hacer un poco de grupo. Mikel era un chaval muy querido dentro de la plantilla, muy joven pero que llevaba ya años trabajando con nosotros. La plantilla está muy tocada, podéis ver las caras de mis compañeros”.

Aunque admitió que todavía no disponen de información sobre la investigación del accidente, Elordui sí señaló que la curva donde se produjo el mismo es “conflictiva”. “La llamamos así porque sabemos que ha habido más accidentes allí durante este tiempo, incluso alguno mortal. No sabemos qué es lo que tiene esa curva pero es un punto negro”, explicó. “No me puedo imaginar lo que estarán pasando los compañeros que están circulando hoy por el mismo punto del accidente con el autobús”.

También UGT, sindicato al que estaba afiliado el conductor fallecido, se concentró ayer ante su sede en Bilbao para recordarle. Su secretario general en Euskadi, Raúl Arza, reclamó dar a la siniestralidad laboral “una dimensión social, más allá de las empresas y de los trabajadores”, y reclamó a las empresas que “extremen las medidas de seguridad y salud laboral. Queremos que lo vean como una inversión y no como un gasto”.