Bilbao. Cuatro personas resultaron heridas a causa del incendio de una vivienda en el Grupo La Inmaculada del barrio bilbaino de San Inazio, según informaron fuentes del Ayuntamiento de Bilbao. Los tres inquilinos del piso, un hombre de 89 años, su hija de 47 y su nieto de 11, tuvieron que ser traslados al hospital de Basurto y de Cruces con diversas quemaduras. De los tres, el que presenta heridas de mayor gravedad es el abuelo de la familia. Mientras tanto, un policía municipal tuvo que ser atendido en el lugar de los hechos por inhalación de humo. Asimismo, una vecina del inmueble tuvo que ser tratada por los servicios médicos a causa de un ataque de ansiedad.

Las llamas se desataron hacia las 11.15 horas en el sexto piso del número 5 del Grupo La Inmaculada, por causas que aún se desconocen. A esa hora, en el interior del inmueble se encontraban un hombre de 89 años, su hija de 47 y su nieto de 11. Las llamas y una gran columna de humo fueron tomando la vivienda que, pese a la rápida actuación de los Bomberos y la Policía Local de Bilbao, quedó totalmente devastada por el fuego.

Cinco minutos más tarde de que se declarase el incendio, llegaron hasta este punto situado frente al polideportivo de San Inazio dotaciones de los Bomberos, la Policía Local y los servicios sanitarios para atender a los heridos. Mientras los Bomberos accedían mediante el camión-grúa a la balconada del sexto piso para intentar sofocar las llamas, la Policía Local evacuaba al resto de vecinos del edificio para evitar que se produjesen males mayores.

Los servicios sanitarios procedieron a trasladar con celeridad a los tres miembros de la familia residente en el piso siniestrado a los hospitales de Cruces y Basurto para que allí les tratasen las diversas quemaduras que habían sufrido por mor de las llamas. Por su parte, el principal riesgo para los residentes en este edificio de San Inazio era el poder inhalar humo, ya que el incendio originó una humareda considerable. Esa espesa nube de humo hizo que en el lugar de los hechos tuviesen que atender a un policía municipal que había formado parte del operativo por inhalación de humo.

Pese a la intensidad de las llamas, los bomberos pudieron extinguir el incendio con rapidez y los vecinos del inmueble pudieron volver a sus hogares tan solo 15 minutos después de que se declarase el incendio. Las llamas fueron breves, pero intensas. En tan solo veinte minutos, dejaron el inmueble completamente devastado y se estima que la familia afectada no podrá volver a su hogar durante un largo periodo de tiempo. También sufrió daños el piso inmediatamente inferior a la vivienda a causa del agua utilizada por los bomberos para la extinción del incendio.