¿Cuál es la sal más saludable?
Un tipo de sal es fundamental para prevenir alteraciones de la glándula tiroides y resulta vital para el desarrollo cerebral en el embarazo y la infancia
Aunque muchas personas tachan la sal como algo a evitar, es importante saber que no todas las sales son iguales y que sus nutrientes son necesarios para nuestro organismo.
Sal marina, de roca, negra volcánica y la popular sal rosa del Himalaya han desplazado en muchas cocinas a la tradicional sal fina de mesa. Ante este abanico de posibilidades, surge la pregunta de cuál es más beneficiosa para la salud.
Desde el punto de vista químico, la evidencia científica aclara que todas las sales están compuestas principalmente por cloruro de sodio. Mientras que la sal de mesa refinada contiene alrededor de un 99% de este compuesto, alternativas como la sal marina o la sal del Himalaya rondan entre el 80,5% y el 98%.
Es cierto que la sal marina, al obtenerse por evaporación y no estar refinada, conserva trazas de minerales como magnesio, potasio y calcio. Por su parte, la sal rosa del Himalaya adquiere su color característico debido a la presencia de óxido de hierro y contiene hasta 84 oligoelementos.
Sin embargo, numerosos estudios advierten que estas cantidades son insignificantes. Para obtener algún beneficio real de estos minerales a través de la sal rosa, tendríamos que consumir cantidades letales de sodio. Por tanto, su elevado precio no está justificado.
Las recomendaciones de la OMS
El debate no debería centrarse tanto en el tipo de sal, sino en la cantidad que ingerimos.
LaOrganización Mundial de la Salud es tajante en sus recomendaciones, y señala que un adulto debe consumir menos de 2.000 miligramos de sodio diarios, lo que equivale aproximadamente a 5 gramos o una cucharadita de sal al día. En los niños, esta cifra debe ser aún menor.
El consumo excesivo de sodio es uno de los principales factores de riesgo alimentarios causantes dehipertensión, infartos, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales.
Por eso muchos conocen a la sal como el "enemigo invisible"; creen que basta con retirar el salero de la mesa, pero cerca del 80% del sodio que consumimos proviene de alimentos ultraprocesados, como embutidos, cereales, salsas y snacks.
¿Cuál elegir?
Muchos expertos en nutrición coinciden en que, puestos a elegir, la sal yodada es la opción más recomendable a nivel de salud pública.
La sal de mesa común enriquecida con yodo es fundamental para prevenir alteraciones de la glándula tiroides y resulta vital para el desarrollo cerebral en el embarazo y la infancia.
En definitiva, la ciencia dicta una sentencia clara: la sal más saludable es la que se consume en menor cantidad.
Reducir la ingesta de alimentos ultraprocesados, cocinar más en casa aprovechando especias o hierbas aromáticas para potenciar el sabor, y elegir sal yodada para nuestro día a día es la verdadera fórmula respaldada por la medicina para proteger nuestra salud cardiovascular.
