La provincia de Burgos es conocida por la inmensa catedral de la capital, su deliciosa morcilla, pero también por contar con espectaculares rincones por toda la provincia. Precisamente estos rincones son los que podemos ver en la  nueva película protagonizada por Blanca Suárez y Daniel Grao. La huella del mal, dirigida por el madrileño Manuel Ríos San Martín —basada en la novela con el mismo nombre, de la cual también es el escritor—, recorre diversos e impresionantes puntos de la provincia de Burgos, destacando uno de ellos por ser la primera producción audiovisual grabada en esta localización Patrimonio de la Humanidad.

Centro de Arqueología Experimental (CAREX) de Atapuerca

Centro de Arqueología Experimental (CAREX). Museo de la Evolución Humana

Este curioso lugar es el inicio de todo. Ríos realizó una visita con sus hijos al centro, donde se le ocurrió la idea para comenzar a escribir la novela. Este centro consta de dos zonas diferenciadas: por un lado, la parte exterior, donde los visitantes conocen la evolución de las innovaciones realizadas por el ser humano desde el comienzo. Por otro lado, cuenta con un espacio interior en el que se puede ver la primera exposición de arqueología experimental de España, con réplicas de objetos arqueológicos realizadas con las mismas técnicas utilizadas en los diferentes periodos. Para acudir a este interesante y curioso lugar es necesario hacer una reserva previa, ya que todas las visitas son guiadas.

Atapuerca, Patrimonio de la Humanidad

Yacimientos Sierra Atapuerca. ©SODEBUR

La huella del mal es la primera, y de momento la única producción, que se ha rodado en Atapuerca, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Todo el equipo técnico y artístico quedó atónito por poder rodar en esta impresionante e histórica localización.

Este conocido yacimiento está situado muy cerca de la ciudad de Burgos, en el centro de la provincia. Fue descubierto gracias a las obras del ferrocarril en el siglo XIX. En el año 2000 fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y es todo un referente en la evolución humana. El director Manuel Ríos tilda de “increíble” haber podido grabar su película allí: “Poner una cámara en un lugar donde han aparecido huesos de hasta casi 1,4 millones de años es increíble”.

Museo de la Evolución Humana (MEH)

Vista frontal Museo de la Evolución Humana (Fundación Atapuerca) ©SODEBUR

Gracias al descubrimiento de Atapuerca, en el año 2010 se decide abrir un museo que sea el punto de referencia para obtener información sobre el yacimiento, así como albergar los hallazgos encontrados allí. Junto a este museo se encuentran el Centro Nacional de Investigación y el Palacio de Congresos, que también aparecen en el filme. El edificio es un gran espacio diáfano donde se intenta reproducir la Sierra de Atapuerca, donde se han emulado los cortes realizados para construir el ferrocarril. En 2019, el director eligió este lugar para presentar la novela que pocos años después daría vida a este largometraje.

Frías, municipio al norte de la provincia

Municipio de Frías. Vicsaizo

Frías es una de las localizaciones protagonistas de la película, pero convertida en un pueblo llamado Niebla, un lugar que no existe en la realidad. Este municipio está ubicado al norte de la provincia de Burgos, cuenta con 270 habitantes y es la ciudad más pequeña de España, un título otorgado por Juan II en el siglo XV. El pueblo cuenta con una estampa de lo más pintoresca debido al puente medieval sobre el río Ebro, las casas colgadas y el castillo.

El desfiladero de La Yecla

Desfiladero de Yecla.

La Yecla, situada muy cerca del Monasterio de Silos, es una espectacular garganta tallada por el agua a lo largo de millones de años. Sus paredes llegan a alcanzar los 100 metros de altura y es, sin duda, uno de los lugares más complicados —y peligrosos— donde grabar. Este tipo de localizaciones dificultan el traslado del material necesario, así como provocan la reducción del número de personal técnico allí presente.

Se recomienda visitar este impresionante lugar en primavera, verano y otoño. Es muy sencillo recorrerlo debido a sus pasarelas y puentes anclados en la roca. Además, es un buen lugar para disfrutar de aves rapaces como el buitre, el halcón o el azor.

La huella del mal es, sin duda, una película que, además de encantar por los hechos y la historia que se presentan, lo hará por los impresionantes lugares donde se ha rodado.