Pedro Sánchez ha comparecido este miércoles en el Pleno del Congreso para detallar la posición del Gobierno español ante la guerra en Oriente Próximo y dar cuentas sobre el plan esbozado paliar sus efectos sobre la economía española, cuestión que será abordada en un Consejo de Ministros extraordinario este viernes.
El primero en tomar la palabra ha sido el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien ha cuestionado al presidente español sobre si cree que "los españoles siguen confiando en usted". Sánchez ha respondido con firmeza de manera asertiva y ha defendido la postura del Ejecutivo español respecto de la guerra y la incertidumbre económica actual.
"Lo que vamos a hacer es proteger a la ciudadanía como hicimos con los ERTES", ha comenzado apuntando, en referencia a las medidas económicas activadas durante la la crisis sanitaria y otros mecanismos implementados tras la tragedia de la Dana.
"Señor Sánchez, usted es un perdedor", le ha afeado el líder de los 'populares' quien le ha reprochado haber perdido "todas las elecciones en los últimos cuatro años". Tras aseverar que "la mayoría" de los ciudadanos "no queremos la guerra", el líder del PP ha añadido que, además, "lo que queremos es que nos deje en paz". "Ya sabemos que usted no es presidente porque no quiere", ha ironizado Sánchez provocando las sonrisas de la bancada socialista.
Vaquero pide claridad a Sánchez
Tras el que ha sido el último cara a cara entre ambos, la siguiente en tomar la palabra ha sido la portavoz del PNV en el Congreso. Maribel Vaquero ha aprovechado su turno para interrogar a Sánchez sobre cómo prevé afrontar la crisis geopolítica actual y "qué medidas se incluirán en el decreto ley" que prepara el Ejecutivo, teniendo en cuenta que "parte de esas medidas tendrán que aprobarse en la Cámara".
Tras calificar la guerra de "ilegalidad" y expresar su repulsa a la misma, ha querido recordar a Sánchez la minoría parlamentaria que ostenta en la Cámara Baja y que viene dificultando que prosperen y salgan adelante iniciativas de calado, incluidos los PGE.
Teniendo en cuenta la necesidad de consensuar dichas medidas, la portavoz 'jeltzale' ha subrayado que la ronda de contactos telefónica mantenida por Sánchez con las formaciones puso de manifiesto que algunas de las medidas expuestas por los grupos son radicalmente "opuestas". En este punto, ha cuestionado al presidente español "cómo prevé sacar adelante" el plan anticrisis y se ha referido a la batería con "31 medidas" planteada por el Gobierno Vasco para proteger a ciudadanía y empresas de los efectos de la guerra.
Otra dificultad a la que deberá hacer frente el Gobierno español, ha añadido Vaquero, es que el Ejecutivo español está a expensas de lo que "se decida mañana en Bruselas". Una realidad que, a su juicio, el presidente español está pasando por alto pese a que, de momento, "no pueden gastar más porque lo impiden las reglas fiscales".
Compromiso para el acuerdo
Tal y como ha hecho Maribel Vaquero al inicio de su intervención, Sánchez ha condenado la guerra en Irán y expresado su repulsa a la luz de los últimos acontecimientos.
A la pregunta de cómo afronta la crisis geopolítica y prevé afrontar sus consecuencias, el presidente ha defendido el posicionamiento de su Ejecutivo en la política exterior, con un firme rechazo frontal a quienes atentan contra el "derecho internacional", "la integridad territorial" y "el derecho humanitario".
Sánchez ha vuelto a abogar por la vía diplomática en la búsqueda de soluciones al conflicto.
Esta será siempre la apuesta defendida por su Gobierno, ha iterado, con la vía del diálogo abierta y la de un firme posicionamiento en "coherencia absoluta con el derecho internacional", a diferencia de lo experimentado "hace 23 años" para con la guerra de Irak.
Por este motivo, pese a que la situación es de "minoría parlamentaria", se ha comprometido a sacar adelante un plan que dé respuesta a las amenazas e incertidumbres que encara la economía española.
"Nos vemos obligados a acordar con todos los grupos parlamentarios (...) Espero que por el bien y por la coherencia, encontremos ese acuerdo de aquí al próximo viernes", se ha dirigido a los grupos, en alusión a la celebración del Consejo de Ministros Extraordinario del próximo viernes. Vaquero le ha terminado recordando que tiene escasas 48 horas para consensuar un plan anticrisis pese a la gravedad de la situación.
"No se la juegue esta vez"
"Esta en sus manos buscar acuerdos", ha proclamado Vaquero, para después instar a Sánchez a que se "aparten las propuestas más extremas" presentadas por las formaciones.
"No se la juegue esta vez", le ha reclamado, teniendo en cuenta que está en liza el futuro de sectores clave como el primario o la industria, además de la economía doméstica de miles de familias. "Negocie y acuerde para proteger a la ciudadanía", le ha insistido.
Este guante ha sido recogido por Sánchez quien ha respondido: "Lo haré".
Además de expresar su intención de blindar a los sectores "afectados" por la guerra y el momento geopolítico, Pedro Sánchez ha tirado de una frase habitual en sus discursos: su compromiso de "trabajar en lo importante".
Y ha mencionado su previsión de promover, también, medidas en el ámbito energético y avanzar en el camino hacia la "autonomía energética" y el "despliegue de las renovables". La de este miércoles es la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso tras el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero con la intervención militar conjunta de Israel y Estados Unidos bombardeando Irán, un Pleno al que no ha asistido los titulares de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ni de Defensa, Margarita Robles.