bilbao. La pista venezolana vuelve a planear sobre ETA. Después de que el Gobierno de Hugo Chávez negara hace unos meses cualquier tipo de cobertura de su administración a la organización armada, ayer, el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, echó más leña sobre Caracas al señalar en el auto con el que envió a prisión a Xabier Atristain y Juan Carlos Besance, que ambos han declarado que recibieron un cursillo de adiestramiento en el país sudamericano. De esta manera, la hipótesis de que los miembros de la banda han decidido cambiar sus habituales escondites (Francia ha dejado de ser un santuario) por otros más seguros cobra fuerza, ya que los continuos golpes policiales contra la estructura de la organización habrían empujado a los activistas a poner tierra de por medio y buscar lugares en los que no sean objetivo prioritario de las Fuerzas de Seguridad de turno.
Los supuestos integrantes del comando Imanol habrían asegurado durante los interrogatorios que entre julio y agosto de 2008 se desplazaron a Venezuela para continuar con la instrucción que habían recibido en Francia a manos de Mikel Kabikoitz, Ata, ex responsable del aparato militar de la banda, que les impartió cursillos sobre métodos de encriptación, manejo de armas y posiciones de tiro. Precisamente, fue Ata, actualmente en prisión, el que les instó a cruzar el charco. Y una vez en suelo americano, ambos, según su confesión, contactaron con dos personas identificadas como Arturo Cubillas y José Lorenzo Aiestaran, que fueron los encargados de instruirles. Cobra especial importancia el papel de Cubillas, reclamado por los tribunales españoles acusado de ser el "enlace" de ETA y la guerrilla colombiana en Venezuela, y que desde que Chávez llegó al poder ha ocupado diferentes cargos públicos.
En un auto de seis folios, el magistrado de la AN repasa la presunta vinculación de los dos detenidos con la organización armada. Unas acusaciones que fueron extendidas por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ayer relacionó a Besance con el atentado frustrado contra el ex consejero de Educación y Justicia José Ramón Recalde y con el que acabó con la vida de José Javier Mugica, miembro de UPN asesinado en 2002 en Leitza, con una bomba lapa adosada a su coche.
Estas dos acciones de la organización armada que todavía estaban por esclarecer se le atribuyen al comando Argala, integrado por Oskar Zelarin, Andoni Otegi y Fenómeno. Este último, según el auto, fue captado para integrar las filas de ETA hace aproximadamente doce años. En el verano de 2002 -continúa el texto de Moreno-, este último compró un billete de autobús para Alicante a los otros dos miembros del talde, coincidiendo en el tiempo con un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola. Tanto Zelarin como Otegi fueron detenidos ese verano.
órdenes a "golfo" Sobre Atristain, el titular del juzgado de instrucción número 2 de la Audiencia Nacional asegura en el auto que comenzó su andadura en la banda a mediados de 2004 tras reunirse con Iurgi Mendinueta, afín a Txeroki y responsable de la logística de ETA hasta que fue detenido hace un año en suelo francés. Golfo recibió la orden de localizar un lugar donde guardar explosivos y armas, consiguiendo a través de un amigo un trastero en Donostia. Tres meses después, Atristain construye en el citado local un doble fondo con pladur, escondiendo en el mismo el material que le entregó Mendinueta y que la Guardia Civil localizó el pasado viernes.
Atristain y Besance, según sus propias declaraciones, comenzaron a trabajar bajo el mismo comando en el verano de 2005, cuando se constituye bajo el nombre de Imanol en la localidad de Asteasu bajo las órdenes del miembro de ETA Liher Rodríguez, detenido en julio de 2007 durante un control de policía en Francia. En las citas que realizan los tres acuerdan -según el auto- elaborar distintas informaciones sobre posibles objetivos de un secuestro. Concretamente, sale a la palestra el nombre de un empresario de Oñati que finalmente se descartó. También trasladan material del que disponía el comando a Behe Nafarroa.
Una segunda fase del citado comando fue la que tuvo como responsable del mismo a Mikel Kabikoitz, que fue el encargado de instruir a ambos antes de instarles a viajar a Venezuela para seguir con los entrenamientos. La tercera fase del talde, tal como señala el auto del juez Moreno, es bajo la dependencia de Ibai Beobide, que comienza a partir del pasado mes de noviembre. Antes de ser detenido por la Guardia Civil cuando circulaba en bicicleta entre Asteasu y Villabona, Beobide -supuesto dinamizador del complejo Donosti- contacta con Atristain en Andoain. Éste proporciona a su superior datos sobre miembros de la Ertzaintza con el objeto de cometer atentados. Besance también facilita datos sobre un agente de la Policía vasca de Villabona. Tras la detención, el pasado 13 de febrero, de Beobide, Atristain permanece oculto unos días hasta que se entrega en Biarritz. Al mismo tiempo, Besance decide quedarse al cargo del material que tenían escondido. Ya en septiembre, con Golfo en libertad tras ser entregado a las autoridades españolas, ambos se reúnen para intentar deshacerse de los explosivos que guardaban.
petición de exteriores Por otra parte, tras conocer el auto de Moreno, el ministerio español de Asuntos Exteriores pidió "más información" a las autoridades venezolanas. Según informaron a Europa Press fuentes diplomáticas, esta solicitud de información se ha hecho "en el marco de la cooperación" bilateral en la lucha antiterrorista. No obstante, un portavoz del departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos subrayó nada más conocer la existencia del auto que de la información que éste aportaba no se podía concluir que el Gobierno de Chávez tuviera conocimiento o respaldase las actividades llevadas a cabo por Cubillas.