Ilia Topuria regresará al octágono casi un año después de su último combate. El hispanogeorgiano ha confirmado que estará el próximo 14 de junio en la velada que se celebrará en la Casa Blanca con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Su rival será el luchador local Justin Gaethje.
Topuria unificará el campeonato mundial de peso ligero en un evento denominado 'UFC Freedom 250' y que coincidirá con la fecha del cumpleaños de Donald Trump. La cita que acogerá Washington contará con seis combates, tal y como confirmaron desde la Ultimate Fighting Championship (UFC).
El vigente campeón, con un récord de 17 victorias y ninguna derrota, retornará después de disputar su último pleito el 29 de junio del pasado año en Las Vegas, cuando se impuso por K.O. al brasileño Charles Oliveira para proclamarse doble campeón de la UFC. Tras darse a conocer la noticia, Topuria escribió en su cuenta de Intagram: “18-0”.
Gaethje, por su parte, se proclamó campeón interino ante la ausencia de Topuria. En su último combate derrotó a Paddy Pimblett el pasado enero para alcanzar un récord de 27 victorias y 5 derrotas. The Highlight afrontará así su tercera oportunidad de conquistar el título indiscutido de la división, después de perder en las citas con Khabib Nurmagomedov y Charles Oliveira.
Cabe recordar que El Matador anunció su retornó a la escena el pasado febrero, después de tomarse un tiempo sin peleas para solucionar asuntos personales, en concreto un proceso de divorcio y una disputa judicial con su exesposa. Si bien, durante este tiempo ha asegurado que ha permanecido entrenando, por lo que se entiende que se encuentra en forma.
El resto de combates
La cartelera del que aspira a ser el mayor evento celebrado por la UFC también cuenta con los duelos entre Alex Pereira y Cyril Gane, Sean O'Malley y Aiemann Zahabi, Michael Chandler y Mauricio Ruffy, Bo Nickal y Kyle Daukaus, Steve García y Diego Lopes. La intención de la organización es instalar para la ocasión alrededor de 3.000 asientos en el jardín de la Casa Blanca, así como pantallas gigantes en los aledaños, para que miles de personas puedan seguir en directo la velada.