GRAN Premio de Brasil. Sao Paulo. 25 de noviembre de 2012. El piloto más laureado de la Fórmula 1 abandona la competición. 19 temporadas, 308 carreras, 91 victorias, 155 podios y siete títulos mundiales. El Káiser contempla la historia desde la azotea.
Estación de esquí de Méribel, los Alpes franceses. 29 de diciembre de 2013. Última imagen pública del heptacampeón. Vestido con el mono de esquí. Michael Schumacher (3-I-1969, Hürt-Hermülheim) sufre una caída practicando un descenso. Es trasladado en helicóptero al Hospital Universitario de Grenoble. El primer informe médico describe una situación crítica: “Traumatismo craneal grave con coma a su llegada que ha necesitado inmediatamente una intervención de neurocirugía”. El mundo en vilo.
Comienza la cacería. La persecución de información o la fotografía que avance su estado de salud. Cualquier persona sin escrúpulos, ávida por enriquecerse o ganar la popularidad de una exclusiva internacional es sospechosa. El sigilo gana la carrera.
Cuatro meses después del accidente, la mánager y portavoz del expiloto alemán, Sabine Kehm, informa: “Michael está progresando; pasa por momentos de consciencia y se despierta. Lógicamente, nos hace seguir estando muy contentos y esperanzados”. Añade: “No vamos a dar más detalles porque Michael siempre quiso mantener a su familia fuera de los focos mediáticos, y nosotros, como el no puede decir no, queremos seguir manteniendo esa privacidad”.
El 16 de junio de 2014, Schumacher sale del coma. “Ha abandonado el hospital para continuar su largo proceso de rehabilitación”. El escueto comunicado pronunciado por Kehm no ahonda en detalles, solicita el respeto a la intimidad y comunica que continuará con el proceso de recuperación en el Hospital Universitario de Lausana. El 9 de septiembre de 2014 es trasladado a su residencia de Gland, Suiza, una suerte de búnker que trata de blindar la información de los múltiples intentos de localizar fisuras en la protección, tal y como reconoce la propia Kehm, voz del silencio.
La atención médica que recibe El Káiser se ha cifrado por diferentes publicaciones en 150.000 euros semanales. Durante este lustro, Corinna Betsch, esposa de Michael y “ángel de la guarda”, que apodaba el campeón, ha vendido propiedades como un jet valorado en 35 millones o una casa vacacional afincada en Noruega de casi 3 millones. El hermetismo y la calidad médica son una sangría. Si bien, el patrimonio de Schumacher está valorado en unos 700 millones.
El campeón, arropado por la costosa exclusividad, no prodigó su vida pública. Su recorrido fuera de los circuitos no trascendía más allá de los pedales; Schumacher trataba de ser Ciudadano Michael al soltar el volante. Pero su condición de piloto más laureado de la historia le convierten en reclamo público. ¿Qué es de Schumi? ¿En qué estado se encuentra? Son cuestiones que inevitablemente invaden la mente de los amantes de la competición. La respuesta se encuentra en quien plantea la pregunta. En este caso, no news, bad news.
El silencio y la invisibilidad, lícitos pero inquietantes, no sugieren buenas noticias. Aunque este hermetismo al manejar la desgracia es deseo expreso del protagonista, como confiesa Kehm para el diario Mirror. “Michael me dijo: No es necesario que me llames el próximo año, estoy desapareciendo. Fue su sueño secreto poder hacer eso algún día”, manifiesta la mensajera.
la información más reciente La última información sobre Schumacher, emitida por la cabecera Bild y la revista Bunte, es que fue trasladado en helicóptero desde Gland hasta Mallorca, donde la familia tiene una propiedad que adquirió el año pasado al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, por 30 millones. Schumi, en compañía de su entorno, pasó allí las últimas navidades y su cincuenta cumpleaños.
Bunte proyecta optimismo al asegurar que Schumacher ha sido visto sentado en la terraza de la mansión, bajo techo y con una manta que cubría sus piernas, rodeado de asistentes y guardaespaldas. La imagen que tuvo en sus retinas ese supuesto testigo se conoce como La foto del millón de dólares. Es lo que se calcula que se podría obtener con la venta de semejante instantánea.
El último comunicado emitido por la familia data precisamente del 3 de enero de 2019, día del 50 cumpleaños de Schumi, cuando presuntamente ya se hospedaba en la isla balear: “Está en las mejores manos y estamos haciendo todo lo humanamente posible para ayudarlo”. Desde entonces, secreto, hasta... el anuncio de un documental.
las efemérides de 2019 Este año es redondo: el siete veces campeón ha cumplido medio siglo y se alcanzan los 25 años desde que lograra su primer título. Por esta razón, dice la familia, se estrenará un documental que busca al mejor postor. En lo que se considera un reconocimiento para el expiloto, la familia romperá el silencio cinco años después. Pero no, no se revelará el estado de salud del protagonista. Será un metraje que repasará la historia de Michael desde su infancia hasta el fatídico accidente. Para la producción se ha contado con material exclusivo del archivo familiar. Imágenes que jamás han visto la luz. Hablarán los hijos, la esposa, el padre y los rivales del mayor ganador. Sobre lo demás, perdura la esperanza y el sueño del heptacampeón, tutelar la carrera deportiva de su descendiente, Mick, de 20 años, piloto de pruebas de Ferrari, donde el padre forjó su leyenda. Se mantiene vigente el misterio: ¿cuál es el estado de Michael Schumacher? La paciencia es el respeto hacia el más laureado. El tiempo siempre ofrece respuestas. El homenaje del público es la espera. Así lo quiso un día El Káiser.