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El Zuazo sale aplaudido de Porriño en la mejor actuación copera de su historia

A pesar de caer estrepitosamente ante el bera bera en la final

El Zuazo sale aplaudido de Porriño en la mejor actuación copera de su historia

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PROSETECNISA ZUAZO: Castellanos, Oihane, Steinbach (8), Nogales, Elicegui (2), Alexandra, Berastain, Aalla, Mujika, Velasco (1), Azaola (1), García, Hernández, Manrique (1), Nayla (1) y Maialen (1).

BERA BERA: Ana, Pinedo (1), Menéndez (1), Sans (2), Martínez (7), Arrojería (2), Etxeberría (4), Ezkurdia (3), Ederra (2), Alicia (4), Beatriz (5), Eider, Yáñez (1) y Maialen (1).

Parciales: 2-4, 3-8, 5-10, 7-13, 8-15, 10-17 (al descanso); 12-20, 13-24, 14-27, 16-28, 16-30 y 17-33.

Árbitros: García Serradilla y Marín Llorente (colegio catalán). Excluyeron a Nogales, Hernández y Menéndez.

bilbao - Era David contra Goliat. Solo que esta vez ganó el gigante. Así que el Prosetecnisa Zuazo, en su papel de club pequeño, fue avasallado por el Bera Bera durante toda la dramática epopeya en la que se convirtió la final de Copa. Porque los sesenta minutos se les hicieron demasiado largos a unas rojinegras postradas a la merced de las reinas donostiarras, que ayer consiguieron su quinto título copero en seis años. El Zuazo no fue el Zuazo. Inocente y manso, no tuvo ningún atisbo de la actitud que sacó en la semifinal para remontar al anfitrión Porriño, ni detalle alguno del juego que lució en los cuartos arrolladores ante el Málaga.

Pero es que el Bera Bera sí fue el Bera Bera y, en un derbi vasco que valía un título, las azules no quisieron dar opción ni ilusión a su rival. A pesar de todo, el conjunto barakaldarra salió ovacionado de Porriño, sede de la actual edición copera, porque aunque el último encuentro fue para el olvido, había logrado colarse entre los favoritos, ganarles y meterse en la final. Así, pese a que escuece perder un trofeo que se acaricia, lo cierto es que las heridas cicatrizan mucho mejor cuando inscribes tu nombre en la mejor actuación copera de la historia del Zuazo -el equipo vizcaino nunca había logrado pasar de cuartos de final-.

Por ello, en el club rojinegro ya sacan pecho: “Estamos tristes porque si llegas a una final quieres ganarla, así que tenemos el bajón propio de quedar en segundo lugar; pero estamos muy orgullosos de estas jugadoras. El Zuazo ha dado un salto de calidad”, reconoció el técnico vizcaino, Sergio Barcenilla, tras concluir la final. Así, aunque ahora la medalla de plata duela colgada al cuello de las jugadoras, la parroquia de Lasesarre ya es consciente de la gesta conseguida por sus pupilas, las actuales subcampeonas de Copa.

La defensa, clave La final tan solo tuvo un dueño, el Bera Bera. Y es que desde el primer parcial, ya desde los primeros ataques, se vislumbró cómo iba a ser el resto del encuentro. “En los minutos iniciales no conseguimos igualar su intensidad, ni ajustar la defensa así que ellas lograron una brecha y nosotras no resistimos”, aceptó un resignado Barcenilla. Las donostiarras dominaron sin piedad, sin rehenes, y nunca dejaron al Zuazo entrar en el encuentro. De hecho, tan solo la rojinegra Laura Steinbach consiguió tutear a las reinas coperas, pero le fue imposible tirar del carro de un equipo que marchó siempre a remolque. No había rastro de la conexión entre la alemana y la pivote Ainhoa Hernández que tan buenos resultados dio en las rondas previas. Así, mientras que las transiciones posicionales no funcionaban, el Bera Bera contaba cada ataque como gol.

Por eso, el Zuazo apenas duró vivo diez minutos. El resto fue un mejor trámite para que el Bera Bera aumentara la distancia hasta hacerla humillante. “En los primeros minutos hemos fallado muchos tiros, hemos tenido demasiados errores. La defensa no ha funcionado desde el inicio y nos hemos ido hundiendo mientras ellas se han ido para arriba. Así que al final no hemos podido hacer nada”, fue el resumen de Hernández de una final que, aunque no se ganó, ya es histórica.