Rafa Nadal supera en una final exigente a Gael Monfils
bilbao - Rafa Nadal reconquistó la tierra batida de Montecarlo, donde ya ha ganado en nueve ocasiones. El tenista de Manacor iguala de esta manera a Novak Djokovic al frente de los títulos de Masters 1000. Fue el vigésimo octavo de su cuenta, el primero desde que se impuso en Madrid en 2004 y el 68º triunfo de su carrera, 48º en tierra, lo que le coloca a uno del plusmarquista Guillermo Vilas. La celebración de su centésima final en el circuito de la ATP acabó de forma perfecta, con Nadal a punto de llorar de alegría sobre la pista Rainiero III tras someter a Gael Monfils en una final durísima que durante muchos minutos fue pura supervivencia. Tras repartirse los dos primeros sets con idéntico marcador de 7-5, el tercero fue un paseo de 6-0 para Nadal, que aún guardaba reservas ante un rival agotado. El regreso del balear tuvo el colofón ideal con el tiro de derecha paralelo, su típico banana shot, con el que cerró el partido antes de arrodillarse y besar la tierra monegasca que tantas alegrías le ha dado.
Allí donde Nadal logró su primer Masters 1000 en 2005, allí donde reinó de forma consecutiva hasta 2012, ha recuperado las sensaciones de su mejor tenis y ha logrado victorias ante el número 4 y el número 2 del mundo para decir que aún quiere seguir peleando por su sitio en este deporte. En la final, el mallorquín volvió a salir como favorito ante Monfils, que solo le había ganado dos veces. Pero el de París planteó una batalla muy exigente en busca de su primer título de Masters 1000 en su tercera final. Los dos primeros sets se prolongaron durante dos horas y quince minutos. Nadal pudo anotarse el primero con prontitud ya que dominaba 5-3 y saque. En el segundo, se colocó 5-4 por delante, pero Monfils quemó sus naves y con tres juegos seguidos estiró la final, aunque a él ya no le quedaban fuerzas. Con el rosco final, Rafa Nadal cerró un duelo en el que hubo 35 oportunidades de rotura de servicio y en el que el francés cometió 51 errores no forzados y jugó mejor con el marcador en contra. El balear se mostró más estable, más regular y más duro mentalmente para dar ese paso que busca desde hace más de un año.
el club de las 100 “Hemos trabajado mucho para vivir momentos así”, dijo Rafa Nadal a su equipo en la ceremonia de entrega de trofeos. El balear es el sexto jugador en la Era Open que alcanza las cien finales junto a Jimmy Connors, Ivan Lendl, Roger Federer, John McEnroe y Guillermo Vilas, pero quiere más. “Esta victoria confirma que estoy mejor y eso me hace muy feliz”, aseguró después. Nadal ha repetido varias veces que no piensa en el pasado, sino solo en el futuro, aunque admitió que esta ha sido “una semana muy emotiva en un torneo muy importante. Montecarlo es uno de los lugares más importantes para mi carrera, sin ninguna duda. Ganar aquí después de tres años es algo muy especial”, añadió.
Después de las decepciones de febrero en Buenos Aires y Río de Janeiro, donde hizo semifinales, la temporada de tierra europea ha reactivado las opciones de Nadal de progresar en el ranking. Esta semana afrontará el torneo Conde de Godó en Barcelona donde el año pasado cayó en octavos de final ante Fabio Fognini. La historia dice que siempre que el de Manacor ha ganado en Montecarlo lo ha hecho después en la Ciudad Condal, donde Kei Nishikori, ganador los dos últimos años, será su principal rival.