bilbao - El Estadio Letzigrund de Zúrich, uno de los santuarios del atletismo, acoge desde hoy los Campeonatos de Europa, la única gran competición del año. En la cita estará Naroa Agirre, la pertiguista donostiarra que, a sus 35 años, llega a la cita tras haber batido este año el récord de España al aire libre. Su salto de 4,51 metros en mayo en Valladolid le devuelve a una cita del máximo nivel con aspiraciones de entrar en la final en una prueba sin favorita clara. Doce años después de su debut en unos Europeos, Agirre compite hoy en la calificación. La guipuzcoana ganó en 2013 la plata en los Juegos del Mediterráneo, pero estar en Zúrich premia una trayectoria en la que no siempre le ha acompañado la suerte.

Ella será la única representante vasca en unos Campeonatos que aguardan a una nueva generación de atletas, o al menos eso desprende del vistazo a los registros del año, y que tienen en la pértiga masculina a una de sus grandes figuras. El francés Renaud Lavillenie busca su tercero oro europeo como colofón a un curso en el que batió, con 6,16 metros, el récord del mundo en pista cubierta. Al aire libre, solo ha saltado 5,92, aunque le basta para distanciar a todos sus rivales.

Si Lavillenie es una de las estrellas individuales, la prueba de los Europeos puede ser el salto de altura masculino por el duelo entre el ucraniano Bogdan Bondarenko y el ruso Ivan Ukhov, que con 2,42 y 2,41 respectivamente, han flirteado con el viejo registro mundial de Javier Sotomayor.

Las carreras cortas llegan precedidas del dominio francés con Jimmy Vicaut (100), Christophe Lamaitre (200) y Pascal Martinot-Lagarde (110 vallas). En los 400, el checo Pavel Mazlak, actual campeón, es candidato al oro, con permiso de los Borlee. Entre las chicas, será bonito el duelo en la recta entre la búlgara Ivet Lalova y la holandesa Dafne Schippers, a quien ven como heredera de la mítica Fanny Blankers-Koen.

En las pruebas de medio fondo y fondo, Mo Farah volverá a buscar el doblete en 5.000 y 10.000 metros, cuya final se corre hoy, antes de culminar su paso al maratón. En 1.500, el noruego Henrik Ingebritsen defiende su título con la mejor marca del año. Al lado tendrá al francés Mahiedine Mekhissi-Benabbad, que persigue un inhabitual doblete en esta distancia y los 3.000 obstáculos.

El duelo entre Abeba Aregawi y Sifan Hassan alumbra el 1.500 femenino, que ha abandonado la veterana Nuria Fernández, una de las esperanzas españolas de medalla, para pasarse al 5.000. La eterna Ruth Beitia también buscará metal en la altura femenina a la que vuelve Blanka Vlasic.