Aberri Eguna, día de Euskal Herria
Dotar al Aberri Eguna de reconocimiento institucional y de mayor adhesión social sería un pequeño pero importante paso
El Aberri Eguna, celebrado el Domingo de Resurrección, es el día de la nación vasca, es decir, de Euskal Herria. El Aberri Eguna tiene un sentido reivindicativo, ya que surgió con el objetivo de afirmar el ser de la nación vasca y exigir el respeto de sus derechos.
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Se trata de una cita que cumplirá 100 años en 2032 y que, en este periodo, no se ha celebrado de forma normalizada ni ha recibido el carácter oficial e institucional que le corresponde. El Aberri Eguna reivindica el deseo de libertad y democracia de la nación vasca y, durante estos años, ha recibido el apoyo, no solo de los y las abertzales, sino también de partidos de izquierda y ciudadanas y ciudadanos ajenos a dicho espectro político. La celebración del Aberri Eguna tiene un significado político que no se puede ocultar y seguramente, así debe ser en un contexto no normalizado en el que Euskal Herria carece de reconocimiento pleno.
Oficialidad
A medida que avanza el siglo XXI, consideramos que la celebración del Aberri Eguna debe ganar oficialidad y alcanzar su institucionalización. Creemos que existen nuevas condiciones y más razones que nunca para ello. La adhesión a la nación vasca se ha extendido y se ha fortalecido en todos los territorios vascos. Los tres ámbitos administrativos del país cuentan con estructura y reconocimiento institucional, lo que hace aún más necesaria una afirmación colectiva y simbólica unitaria a nivel nacional. La Comunidad Autónoma Vasca festeja el Día de Euskadi (desde 2010 celebra el Estatuto de Autonomía el 25 de octubre). La Comunidad Foral de Navarra festeja el Día de Navarra (desde 1984, el 3 de diciembre, coincidiendo con la celebración de San Francisco de Javier y, además, con el Día Internacional del Euskara). Ipar Euskal Herria carece de un día oficial que afirme su identidad y territorio.
Euskal Herria Batera llama a impulsar la institucionalización del Aberri Eguna
Aberri Eguna, día de celebración
La diversidad en nuestra territorialidad puede tener reflejo en el ámbito de las conmemoraciones, pero consideramos más necesaria que nunca una celebración oficial que refleje la unidad del conjunto de los territorios vascos, y creemos que, en la actualidad, esa fecha es el Aberri Eguna. Necesitamos una celebración que reivindique la nacionalidad vasca de los tres ámbitos territoriales; es decir, el Aberri Eguna debe ser el día para celebrar el ser de Euskal Herria.
El contexto global nos lleva a reafirmar la necesidad de colaborar y vertebrar como territorio. Si queremos afrontar los retos que tenemos como sociedad y como pueblo, debemos actuar con sentido de comunidad. A nuestro entender, la ciudadanía vasca debe expresar, conjuntamente, su nacionalidad, la decisión de actuar unida y el deseo de autogobernarse en todos los ámbitos de su existencia.
Dotar al Aberri Eguna de reconocimiento institucional y de mayor adhesión social sería un pequeño pero importante paso en esa dirección. El hecho de contar con un día oficial e institucionalizado que nos permita expresar que somos una nación diferenciada serviría para poner en valor la unidad, la igualdad y la soberanía del conjunto de la ciudadanía vasca. Más que la genealogía del Aberri Eguna, reivindicamos reforzar la simbología del propio día y elevar su nivel de reconocimiento, en la línea de lo que hacen las naciones que nos rodean en el día de su patria. Porque lo simbólico importa y porque consideramos imprescindible expresar de manera oficial, en nuestra propia tierra y ante el mundo, qué y quiénes somos.
Por tanto, en la reflexión iniciada por Euskal Herria Batera, se propone dar pasos hacia la oficialidad y la institucionalización del Aberri Eguna:
- Con el objetivo de que el Aberri Eguna pase de ser un día de reivindicación de organizaciones y agentes abertzales a ser el gran día del conjunto de la ciudadanía vasca.
- La oficialidad del día convertiría la celebración en algo de todas y todos quienes formamos Euskal Herria. La nación vasca es su gente: personas de diversas edades, circunstancias, orígenes y adscripciones ideológicas. La oficialidad trae consigo la universalización y nosotros queremos hacer universal la pertenencia a la comunidad vasca. Entendiendo que sobre ese suelo se pueden dar diferentes adscripciones e identidades. El Aberri Eguna no niega ni anula el resto de las celebraciones existentes en los territorios administrativos vascos; por el contrario, las complementa, une a la ciudadanía y vertebra e identifica a la comunidad vasca.
- La oficialidad debe suponer la institucionalización y extensión social de la celebración del Aberri Eguna. Ello implica que la totalidad de instituciones públicas vascas celebren o manifiesten dicha fecha con la debida solemnidad y con frecuencia anual, y debe conllevar un compromiso para irradiar e impulsar la conmemoración, también de cara a la diáspora.
- No obstante, mientras la nación vasca no sea reconocida con plena soberanía, dicha celebración mantendrá su carácter reivindicativo y su sentido político democrático. Al mismo tiempo, mientras no se generen espacios institucionales de unidad entre los territorios vascos, será necesario esforzarse por superar inercias y mostrar unidad en dicha fecha.
Euskal Herria Batera no puede ni realizar el camino hacia la oficialidad en solitario ni generar de forma unilateral el debate social que este proceso necesita. Somos una iniciativa popular impulsada por la sociedad civil y el objetivo al que ambicionamos necesita de la implicación y protagonismo de las instituciones, los agentes sociales y la ciudadanía en su conjunto. ¡Celebremos el día de nuestra patria! Euskal Herria Batera