Ganar y volver a ganar
La Competición doméstica nos tiene más que preocupados
Olvidada la Liga de Campeones, no queda otra, vuelta a la triste realidad de la liga. La Competición doméstica nos tiene más que preocupados. A los futbolistas y técnicos muy ocupados; a nosotros, alerta. No salen las cuentas y lo que venía a ser una nueva ilusión se ha convertido en un auténtico problema. El calendario, caprichoso y apretado para el Athletic de este campaña, nos ha colocado justo en estas fechas y con estas apreturas un derbi ante la Real Sociedad.
Con las piernas exhaustas, tras caer en la mejor competición de clubes del mundo, los leones tienen que rearmarse y buscar una buena versión dentro de sus posibilidades. La lista de convocados volverá a ser una de las grandes noticias este próximo sábado. La lesión el miércoles de Sancet obliga una vez más a Valverde a darle otra vuelta al calcetín. Justo en el momento en el que Oihan parecía volver a encontrarse a gusto. Es un jugador muy importante, con una trascendencia en el juego incomparable al resto. Dentro de lo que significa un derbi hay algo que me motiva de cara al partido dominical. Estos encuentros por sus características no saben de dinámicas. Es más, pueden servir de balón de oxigeno de cara a lo que viene después. Aún quedan dos competiciones, las habituales liga y Copa y hay muchas cosas por decidir. Cierto es que en cuatro días puede pasar de todo.
Me preocupa, eso sí, la dinámica perdedora. Independientemente de merecerlo o no, los leones están cayendo en partidos en los que compiten pero no acaban de cerrar los resultados. Contra los portugueses la forma en la que se produce la derrota es significativa. Un castigo supremo para un grupo que siempre se deja el alma. El cambio en este sentido ha sido tan radical que llama mucho la atención. En pocos meses el papel de ganador a perdedor ha motivado el actual momento del Athletic.
Como esto es fútbol y en cualquier momento la cosa puede cambiar, me aferro a esto y sigo confiando en el técnico y en los futbolistas, los que estén, para sacar esto adelante. No queda otra. El domingo toca remangarse, hasta ese momento a descansar, muchos kilómetros en unas piernas que ya de por sí corren mucho.
Como decía Luis Aragonés, esto va de ganar y volver a ganar. Nunca mejor dicho, primero la Real, después el Valencia. No hay mejor medicina que esa, otra cosa complicaría mucho el desarrollo de este curso.
