Síguenos en redes sociales:

Erredakziotik

Sandra Atutxa

Coordinadora Multiplataforma

El peligro de olvidar

Nos dijeron que después del Covid saldríamos mejores. Vimos hospitales al límite, familias separadas y millones de personas enfrentándose a una incertidumbre que creíamos propia de otras épocas. Entonces prometimos que no olvidaríamos. Sin embargo, apenas unos años después, la sensación es muy distinta. Cada nueva alerta sanitaria parece ocupar unos días de titulares antes de desaparecer bajo el ruido político o las polémicas del momento. Mientras tanto, en distintas partes del mundo siguen saliendo brotes de enfermedades infecciosas: los virus no entienden de fronteras. El actual brote de ébola en el Congo y Uganda ha provocado más de 238 muertes. En un planeta donde millones de personas cruzan continentes cada día, lo que ocurre a miles de kilómetros nunca está tan lejos como creemos. No se trata de vivir con miedo ni de caer en el alarmismo permanente. Se trata de comprender que la prevención siempre parece exagerada hasta que deja de serlo. También parecía exagerado imaginar ciudades vacías, escuelas cerradas o restricciones masivas a la movilidad. Y, sin embargo, ocurrió. La pregunta que deberíamos hacernos no es únicamente si existen vacunas o tratamientos. La pregunta es si estamos dispuestos a actuar a tiempo cuando aparece una amenaza seria, si los responsables políticos tendrán el valor de tomar medidas preventivas cuando todavía resultan impopulares y si estaremos dispuestos a escuchar advertencias antes de que el problema llegue a la puerta de casa.