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Erredakziotik

Olga Sáez

Jefa de contenidos de Lurraldea

Es depresión, no un catarro

El martes se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una enfermedad sin edad, difícil de diagnosticar y, sobre todo, banalizada por desconocimiento. Nos hemos acostumbrado a decir “estoy depre” o “tengo gripe” cuando simplemente estamos bajos de ánimo o pasamos un catarro. Esa falta de seriedad provoca, como advierten los expertos, que en muchos casos el tratamiento llegue demasiado tarde.

La depresión es “un trastorno mental que va mucho más allá de la tristeza puntual y que condiciona de forma profunda la vida personal, social, familiar y laboral”, una enfermedad real con base biológica, psicológica y social, que afecta al cerebro y al cuerpo y que a menudo permanece infradiagnosticada por el estigma. Su incidencia, además, va en aumento y puede afectar a cualquier edad.

La depresión se caracteriza por tristeza persistente, pérdida de interés o placer y síntomas que duran al menos dos semanas, como fatiga constante, alteraciones del sueño y del apetito, dificultad para concentrarse o sentimientos de inutilidad o culpa.

Hemos pasado de rechazar cualquier medicación a abusar de los antidepresivos; de ocultar las consultas al psicólogo a exhibirlas como un gesto moderno. Sin embargo, la depresión sigue siendo una enfermedad a la que se presta poca atención. Solo cuando pone en riesgo la vida aceptamos, por fin, que es real. Entonces comprendemos a quien la padece. l