Mesa de Redacción

La flor del emérito

11.11.2020 | 00:45
La flor del emérito

el emérito tiene una flor en salva sea la parte. Desde que Franco le señalara con el dedo como su sucesor en la jefatura del Estado no ha dejado de vivir una sucesión de carambolas que le han situado siempre en un lugar mejor que el anterior. Sin dar un palo al agua, con solamente estar estando, ha sido elevado a la dignidad de muñidor del sistema democrático en el Estado español, de desactivador del intento de golpe de estado del 23-F, de facilitador de la venta de la marca España por el mundo... En el ámbito personal, ha hecho y deshecho como le ha dado la real gana durante décadas, con el silencio cómplice de los cortesanos, políticos y mediáticos, que estaban al cabo de la calle de sus andanzas, pero que han callado por amor a la patria. Y cuando toda esa doble vida estaba a punto de estallarle en la cara, una para él bendita pandemia ha venido a desviar la atención y situarle fuera del foco informativo. Los escándalos que siguen apareciendo uno tras otro duran en las primeras páginas lo justo hasta que son eclipsados por cifras del avance galopante de los contagios y las muertes por el coronavirus, por los progresos en la consecución de las vacunas, por los movimientos políticos y económicos que intentan poner coto a la gran crisis en la que el Estado español, al igual que el resto del mundo, está inmerso. Lo peor es que el campechano monarca lo ha dejado todo atado y bien atado para que su hijo herede la flor y las carambolas.

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