La vuelta de Javier Vizcaino En confianza
Cuatro letras a Pello Zabala
UY querido fraile sabio: He recibido con enorme dolor la noticia de tu muerte a los 78 años. Pienso egoístamente que todavía deberían haberte quedado unos cuantos para que siguieras enriqueciéndonos con tus infinitos conocimientos y regalándonos tu inmensa sencillez. Tengo entre mis primeros recuerdos de radio aquellas conexiones con Arantzatzu en las que, además de contarnos qué día nos esperaba en lo meteorológico, nos ilustrabas con un refrán o nos deleitabas con tu exquisito gusto musical. La última vez que coincidimos en persona fue en el santuario un sábado inolvidable en el que también nos acompañó Nestor Basterretxea. Me siento privilegiado por haber contado con tu cariño. Que la tierra te sea leve.