Editorial

A la altura

21.06.2020 | 00:45

El estreno de la nueva normalidad en Euskadi y la apertura de la muga con Cantabria, anticipo de la que tiene lugar a partir de hoy con el resto de comunidades, se produjo con la cautela debida

LA nueva normalidad se estrenó ayer en Euskadi con la prudencia y responsabilidad que requiere un momento especialmente importante y delicado en el que los vascos recuperamos la libertad en parte perdida por la declaración del estado de alarma a causa de la pandemia de coronavirus y también nuestra plena capacidad de autogobierno. La ausencia de restricciones para la movilidad total y la apertura de la muga con Cantabria –que se extiende a partir de hoy al resto de comunidades del Estado– permitió, como se preveía, que miles de personas se desplazasen a la comunidad vecina. Otros miles de vascos disfrutaron en Euskadi del primer día de normalidad acudiendo a playas, montes, paseos y zonas de ocio. Pese a algunos malos augurios casi apocalípticos, no hubo caravanas ni aglomeraciones ni en las habituales localidades cántabras ni en los lugares de esparcimiento de Euskadi. La ciudadanía, en general, y aunque obviamente se producen excepciones, cumple las recomendaciones en el uso de mascarilla, higiene de manos y distancia personal, consciente de que, en efecto, el virus no ha desaparecido y deberemos convivir con su amenaza durante largo tiempo. Tal y como ha recalcado la consejera de Salud, Nekane Murga, la sociedad vasca ha estado a la altura durante todo este tiempo –de ahí que, junto a una ardua labor conjunta y en especial del personal sanitario, hayamos logrado salir del estado de alarma– y es de esperar que, por sentido de la responsabilidad, lo siga estando en el futuro sin que se produzca una relajación de las medidas preventivas. De hecho, ayer, día en el que se abandonó el estado de alarma, Euskadi no registró ningún nuevo fallecido por coronavirus aunque sí hubo 16 contagios en la CAV, lo que da idea de que aunque la pandemia, en efecto, parece controlada, el virus continúa activo, lo que obliga a extremar las precauciones. Así lo recalcó también el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en su declaración institucional de ayer, última del estado de alarma, en la que pidió mantener la guardia alta y seguir de manera estricta las medidas de prevención. Con la llegada de la nueva normalidad ya en todo el Estado con carácter general a partir de hoy, aumenta nuestra libertad, pero debe hacerlo en igual medida nuestra responsabilidad.

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