En aras de una mejor gestión del territorio se considera necesario promover un mayor porcentaje de propiedad pública en los montes de Bizkaia”. Pocas frases habrá más ofensivas para la propiedad forestal privada que la que se entrecomilla y que extraemos de una de las enmiendas presentadas por los Grupos Políticos al proyecto de Norma Foral de Montes de Bizkaia, cuya aprobación definitiva se está debatiendo en las Juntas Generales de Bizkaia.
Un proceso histórico singular, marcado por guerras, endeudamientos, desamortizaciones y estructura de la propiedad centrada en el caserío y sus usos tradicionales, nos ha llevado a que el 75% de la superficie forestal de Bizkaia esté en manos privadas y que tengamos, por lo general, parcelas de pequeña superficie formando un mosaico que define nuestro paisaje.
En este contexto, la parte privada ha jugado, juega y jugará un papel relevante en la gestión de los montes y, lejos de hablar de un modelo de gestión forestal, hay que hablar de personas. Personas que han repoblado y gestionado los montes, contribuyendo a aumentar la superficie arbolada del 20% al 60% en los últimos 80 años y generando bosques proveedores de servicios ecosistémicos que además compaginan el uso ambiental y social. Personas que han visto como una enfermedad o un incendio arrasaba sus montes. Y personas que han obtenido rendimiento económico de sus montes, realizando aprovechamientos forestales, que han complementado las rentas de muchas familias de Bizkaia y que han contribuido a que se genere en Euskadi una industria local puntera en torno a la madera y su transformación.
Estas personas han tenido la capacidad de agruparse en estructuras organizativas, como son las asociaciones de forestalistas, a través de las cuales se ha representado a la propiedad privada, se han defendido sus intereses y se ha ayudado a mejorar en la gestión forestal, haciéndola más sostenible.
También ha sido importante tener una normativa básica en materia de montes que ha marcado los últimos 30 años, pero que, lamentablemente, ha sido erosionada en sus competencias por nuevas normativas que poco tienen en cuenta la actividad forestal. Es por ello que la aprobación de una nueva Norma Foral tenga una especial relevancia para la propiedad forestal privada.
Actualmente, el proyecto avanza en sus últimas fases de debate y desarrollo, antes de su aprobación definitiva en las Juntas Generales de Bizkaia. Los Grupos Junteros han presentado sus respectivas enmiendas al proyecto, proponiendo, en algunos casos, un vuelco total a un proyecto que durante los últimos cuatro años se ha analizado y debatido, en clave de proceso participativo, con multitud de agentes y representantes de la sociedad en Bizkaia.
Cabe recordar dos eventos de vital importancia celebrados en Bizkaia, a instancias de las JJGG, y que parece que algunos de los Grupos olvidan ahora, al presentar sus enmiendas al proyecto, con un cambio drástico en los planteamientos iniciales.
El primero se celebró en noviembre de 2022 y consistió en una “jornada internacional” organizada por la Diputación Foral de Bizkaia sobre modelos de gestión forestal, cuya principal conclusión fue que todos los modelos de selvicultura analizados, aplicables en Bizkaia, son complementarios, pueden coexistir y tener su desarrollo óptimo en nuestros montes. El segundo evento fue la constitución, en mayo de 2024, de la “Comisión de estudio sobre la gestión forestal de los bosques de Bizkaia”, donde se trataron estos temas con aportaciones de personas expertas designadas por los grupos junteros. Entre ellas destacó la de la Asociación de Forestalistas de Bizkaia, que reclamó la efectiva puesta en valor de la multifuncionalidad de los bosques de Bizkaia, la proporcionalidad en la planificación forestal y el apoyo total a la gestión forestal activa.
Como se ha indicado, algunas enmiendas desvirtúan el proyecto de Norma y su planteamiento inicial, alejándose de la gestión forestal sostenible y sin considerar la actividad forestal ni la propiedad privada, vaciando de contenido el proyecto. Se han superado varias líneas rojas sin contraste ni consenso, poniendo en riesgo la actividad forestal y los intereses de la propiedad forestal. Entre ellas, la petición de más competencias para los Ayuntamientos, pese a que recientemente una sentencia ha anulado artículos del PGOU de Zeberio por excederse en la regulación en materia forestal. Asimismo, se pretende imponer un modelo ajeno a la realidad forestal del territorio y en detrimento de otros modelos de gestión.
En este escenario, la Asociación de Forestalistas solicitó audiencia a todos los Grupos junteros para trasladar las inquietudes que se plantean en algunas de las enmiendas. Siendo recibidos por todos los grupos, desde la Asociación se espera que se tengan en cuenta las aportaciones y se apruebe finalmente una Norma que tenga en cuenta de manera satisfactoria a la propiedad forestal privada y su gestión en el Territorio Histórico de Bizkaia.
Presidente de la Asociación de Forestalistas de Bizkaia – Bizkaiko Basogintza Elkartea