Hubo un tiempo en que una cita de Confucio a tiempo ponía las cosas en su sitio. Una se daba cuenta enseguida de que se encontraba ante alguien con mundo, con cultura, una persona poco dada a los prejuicios por razones de etnia y puntos cardinales. “Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano”. ¿Verdad que es inexplicable que ya no se escuche parafrasear al maestro? “Cometer un error y no corregirlo es otro error”. Pues no aparece ni en un triste WhatsApp, herramienta en riesgo de convertirse en vía exclusiva para el ejercicio del arte comunicacional, con permiso del tuit.
En estas la naturaleza se manifiesta y llega un ejemplo de cómo la energía puede emplearse de modo creativo, sin que nos empeñemos en que las cosas sean diferentes a como son. Mola cuando un paso al norte no es sospechoso de nada más que de avance institucional, cuando es más que sabido que asociarse siempre comporta beneficios, en particular para los socios. Uno de los integrantes honorarios es la lengua que sigue perdiéndose por la vía de la transmisión con acento francés. Así que, my friend, sabemos desde hace mucho que bastante más podría hacerse entre comunidades, también que lo importante es participar, pero es ahora cuando se observa fluir un ritmo constante, relajado y sin prisas.
La sombra de la estabilidad política es alargada, salvo algunos accidentes geográficos que nos llevan directamente a una moción de confianza. Pero sí, gusta respirar a pleno pulmón sin ofender ni a propios ni a ajenos, podríamos llegar a acostumbrarnos. A veces se pasma una repasando los diarios de sesiones (a ver, es un decir), de cuando casi todo lo hacíamos sin normalización alguna y apenas con orden. El uso partidario y partidista nos tenía amargadita la existencia, por más que sobre todo se viera cultura, economía, turismo, transporte a modo de encabezamiento de la iniciativa.
Lo que es un primor es resultar elegido representante de un grupo de unos 300.000 habitantes sin que lo transfronterizo ni lo presupuestario suponga pega alguna para agendar encuentros vascofranceses en cosa de un mes. Ser del club también implica agenciarse con un carné por el impulso del desarme de ETA. No será por falta de cobertura institucional en la parte más cercana a la muga. Hay algo más que se echa en falta para lograr que los gobiernos de Francia y de España colaboren en la entrega y destrucción de los arsenales.