Entre bertsos, pasos de danza contemporánea y un ambiente de reencuentro con sus raíces, los 50 jóvenes de Estados Unidos, Australia, Argentina y Uruguay que participan en el programa de inmersión cultural Gaztemunduri Ateak Ireki han sido recibidos a primera hora de este jueves en el Euskal Museoa.

Impulsado por el Gobierno Vasco, con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, el programa tiene como objetivo acercar Euskal Herria a jóvenes de la diáspora vasca mediante una experiencia de inmersión cultural en la que también participan familias locales. En esta edición, medio centenar de participantes se repartirán entre la comarca guipuzcoana de Goierri y la vizcaina de Busturialdea.

"Quiero que sepáis que esta también es vuestra casa y que siempre seréis bienvenidos en Bizkaia"

Leixuri Arrizabalaga - Diputada foral de Euskera Cultura y Deporte

Leixuri Arrizabalaga Borja Guerrero

Los participantes iniciaron esta aventura el pasado sábado y, este jueves, han seguido profundizando en la cultura vasca con una visita al Euskal Museoa. Allí han sido recibidos por la diputada foral de Euskera, Cultura y Deporte, Leixuri Arrizabalaga, y el director del museo, Xabier Paya. "Quiero que sepáis que esta también es vuestra casa y que siempre seréis bienvenidos en Bizkaia", les ha trasladado Arrizabalaga. Por su lado, el director del centro cultural ha hecho gala de su faceta como bertsolari y les ha dedicado un bertso que ha arrancado los aplausos de los jóvenes. La recepción ha concluido con una exhibición que ha fusionado danza contemporánea y tradición dancística vasca.

Antes de iniciar la vista, DEIA ha tenido la oportunidad de acercarse a tres de las participantes en el programa; dos jóvenes guipuzcoanas que acogen a otra proveniente de Boise (Idaho, EE.UU), uno de los mayores núcleos de la diáspora vasca en los Estados Unidos. "Ya es mi segundo año como anfitriona y la experiencia vuelve a ser estupenda", ha destacado Elena Gutiérrez Soraluce. "Es increíble: nos lo estamos pasando muy bien, viviendo nuevas experiencias y visitando diferentes lugares", ha añadido.

Para Saioa Rekondo también es su segunda experiencia acogiendo a jóvenes que quieren conectar con sus raíces familiares. Ella, por su lado, ha destacado los vínculos que se generan en este contexto. Mackenzie es la joven que está disfrutando de la experiencia junto a la familia de Saioa. "Hemos dado clases de euskera, de danzas vascas... La verdad es que está siendo una oportunidad única para conocer de dónde viene mi familia materna", ha apuntado.