CORRÍA el minuto tres cuando tras una falta, Laporte fue a protestar reiteradamente al asistente, por lo que fue amonestado correctamente. Un jugador de su nivel no puede estar desquiciado y agarrar de la cintura a Rubén Castro, reteniéndole, por lo que debió haber sido amonestado por segunda vez en el minuto 16.
Ahí Mateu sacó su libro particular y amonestó al que no debía.
En el 18 no hubo fuera de juego de Rubén Castro ni falta a Laporte en la jugada previa al gol del Betis. Como tampoco hubo nada punible cuando en el 54 Pezzella le sujetó un poco a Raúl García dentro del área. Este buscó la caída, por lo que no es penalti.
Es lamentable que los jugadores se dediquen continuamente a estar protestando y no a jugar.