Se comió un penalti
EL estilo de Mateu Lahoz no deja indiferente a nadie. A algunos les gusta y a otros aficionados les desquicia. En esta ocasión, se produjo lo segundo, pero en muchas facetas del partido de anoche ante el Barcelona puedo decir que estuve de acuerdo con el árbitro valenciano. En el minuto 14, por ejemplo, existió mano de Iker Muniain. El navarro hizo para llevarse el balón de forma ilegal y la falta fue bien señalada. Que conste que todo esto lo digo después de ver el encuentro en directo, sin la ayuda de las múltiples repeticiones de televisión. En el 32, por el contrario, creo que se equivocó. Busquets, a la salida de un córner a favor del Athletic, agarra a Laporte. Lo justo para derribarle. Debió señalar la pena máxima. En cuanto a la jugada que dejó al Athletic con un jugador menos, no hay nada que reprochar. La entrada de Etxeita a Luis Suárez fue peligrosa, aunque el defensa se pasó de frenada y no quiso ir tan fuerte.