Hernández Hernández no fue valiente
SACAR tarjetas en un partido es normal si los jugadores son merecedores de ellas, pero lo que de verdad da personalidad a un colegiado es que, como ocurrió ayer con el levantinista Simao, que después de ver la primera amonestación hizo una entrada fuera de lugar a Aduriz. En un salto, el centrocampista del Levante impactó con su rodilla en la espalda del delantero donostiarra. Tuvo que haber sido expulsado, porque recibió una tarjeta por otra acción similar. En esta, le dio con el codo en la nuca al pichichi rojiblanco. La decisión de Hernández Hernández no perjudicó al Athletic, ya que los de Valverde se llevaron finalmente la victoria, pero no es lo mismo jugar con diez que con once durante más de 45 minutos. Se reclamó gol en un disparo de Markel Susaeta tras el paso por los vestuarios. Mariño paró el balón sobre la línea, por lo que el árbitro canario acertó en esta ocasión.
En las filas del Levante reclamaron fuera de juego en dos ocasiones. La primera, en la acción que acabó con un disparo de Iker Muniain al larguero. El delantero estaba en posición legal, lo mismo que Aduriz en la jugada del segundo gol. El rojiblanco arrancó en posición legal y definió de forma magistral para sellar la victoria en Valencia. En otros aspectos, Hernández Hernández estuvo acertado. Concedió la ley de la ventaja en varias jugadas de forma correcta y dirigió el juego como marca el reglamento. Pero lo dicho, el Levante debió quedarse con diez jugadores en el primer tiempo.