LA televisión es la versión actualizada del despotismo ilustrado: todo para el pueblo, pero sin el pueblo. En apariencia, participa mucha gente en los programas de debate y variedades; pero hacen el mismo papel que los extras en el cine, constituyen la multitud irrelevante que aplaude o calla a las órdenes del regidor. En la televisión los ciudadanos son algo así como el atrezo, una parte del decorado que llena el fondo del escenario y permite al realizador dar profundidad a las imágenes en los planos cortos. Es similar al diseño de los mítines políticos de hoy, en los que se sitúa a un grupo humano tras el atril de los oradores para dar sensación de respaldo público y atenuar, simbólicamente, la creciente distancia entre el poder y la sociedad. Se necesita un background de hombres y mujeres para otorgar verosimilitud al espectáculo de la demagogia audiovisual.

Llenar de personas el plató forma parte de la producción televisiva. Unas acuden por curiosidad. Otras van para conocer a los famosos. Y algunas, quizás las más simples, para alcanzar la gloria de ser vistas en la tele cuando la cámara enfoca hacia su misma posición. Pero no era imaginable que una de estas furtivas fuera Noemí Martínez, concejala del Partido Popular en Manises, quien para llegar a tiempo de sentarse entre el público en Sálvame abandonó el pleno del consistorio. Que una autoridad local se jacte de haber salido en la pantalla detrás del friki Matamoros explica hasta qué punto el afán de notoriedad es la mayor amenaza de la clase política. Basagoiti es su subproducto. Se empieza por el antojo de aparecer de soslayo en el más genuino espacio de telebasura y se acaba de tertuliana en La noria o El gato al agua, toda una carrera a la podredumbre.

Quien quiera superar el deseo patológico de verse en la tele que reeduque su sentido del ridículo, una especie de vergüenza protectora o variante de la virtud de la discreción. Admiro a las personas que rechazan exhibirse en la televisión: son héroes de la intimidad, la primera de las libertades humanas.