Detrás de cada diagnóstico y de cada intervención en el mundo de la salud existe un motor invisible pero fundamental: el personal administrativo. Su labor trasciende la gestión de citas o historias clínicas; son el primer rostro de la empatía y el último eslabón de la eficiencia.

Este pasado 25 de abril, día de la reivindicación, o el 11 de junio, una jornada dedicada a reconocer la labor esencial de los profesionales que gestionan y organizan los servicios de salud, actuando como el primer enlace, he de poner en valor ese compromiso diario. 

Gracias a la capacidad de mis compañeros especialmente los de la OSI Bilbao-Basurto de organizar el caos y la templanza en momentos críticos, el sistema se mantiene humano. Eskerrik asko por vuestra dedicación, paciencia y por ser la pieza clave que intenta que la sanidad pública funcione con excelencia.