El fútbol no es ajeno al dolor humano. Es el caso de Julen Guerrero, excapitán del Athletic y leyenda de la entidad rojiblanca, que ayer domingo recibió un emotivo homenaje por parte de la afición del CD Estepona, club del que es director general, días después del fallecimiento de su mujer Elsa Landabaso, víctima de una grave enfermedad que no pudo superar.

El de Portugalete, de 52 años de edad, se emocionó con el espontáneo recuerdo que le ofreció el público que se reunió en el campo Francisco Muñoz Pérez durante el encuentro que enfrentó al Estepona y el Águilas, correspondiente a la penúltima jornada del grupo IV de Segunda RFEF, en concreto en el minuto 8, que no elegido no fue por casualidad, ya que obedece al dorsal que Julen Guerrero lució durante su etapa en el primer equipo del Athletic, en el que fue fiel a sus colores pese a recibir jugosas ofertas de equipos como el Real Madrid y que las rechazó para convertirse en un símbolo de la causa Athletic.

Guerrero, que en el primer tercio de la temporada pasada dirigió al Amorebieta en Primera RFEF, respondió con un gesto emotivo el aplauso y los cánticos de apoyo que le brindaron los aficionados presentes en el campo del Estepona, cuando se levantó de su localidad en el palco para responder con más aplausos en un momento en el que no pudo contener la emoción al escaparse algunas lágrimas que retrataron una instantánea propia de una persona que ha perdido a un ser querido. El Estepona se impuso por 2-1 al Águilas, por lo que virtualmente se asegura la permanencia a falta de una jornada para la conclusión de la liga.