Los pensionistas y las pensiones, como moneda de cambio
Me permito calificar de ofensivo el uso partidista que algunos hacen de los pensionistas y de sus pensiones. Creo que se trata el tema como si de un regalo se tratase, como algo que se hace porque de eso dependen muchos votos y las pensiones no son un juego, no deben ser estrategia. Parece que fuera algo que depende de la voluntad de los partidos políticos y quienes gobiernan.
Parece que estuviera dependiendo de lo que a “sus señorías” les interese decidir en el Parlamento en determinados momentos. Mal, por parte de quien junta este tema con otros varios, formando eso que llamaron el “decreto ómnibus”. Mal, por quienes entran al juego y tienen en vilo a casi diez millones de pensionistas, como si fueran “moneda de cambio”. Mal por quienes ponen en riesgo el poder adquisitivo de las pensiones, o lo que es lo mismo, jugando con el derecho de los y las pensionistas a una vida digna, que se la han ganado. Es justo reconocer que, hace unos años, se aprobó la revalorización de las pensiones en función del incremento del IPC, y por eso no se entiende que cada año, cuando llega diciembre o enero, los políticos comiencen a jugar con el tema, poniendo en duda tal revalorización. Cuando creo que la única duda sería, si es necesario o no, hacer una revalorización por encima del incremento del IPC.
Esa es mi opinión. Señores responsables de los partidos políticos… Señores parlamentarios, por favor, no jueguen con los pensionistas. No jueguen con las pensiones. Entre otras cosas, porque las pensiones “son para comer”, y con las cosas de comer… “no se juega”. Y para que esto no suceda, sólo es necesario reconocer una cosa: que las pensiones son un derecho, no un regalo. Ya sé que esto es fácil de entender, que no necesita demostración, pero creo que a ustedes, señores diputados, no les interesa reconocerlo, y por eso utilizan a los pensionistas y a las pensiones, como moneda de cambio. Y por ahí… van mal.