Quiero escribir estas líneas para poner en valor la persona de Luis Prieto, preparador físico del Athletic. En varios partidos en los que el Athletic ha obtenido malos resultados, se ha cuestionado el estado físico del equipo en alusión a la figura de su preparador. Sin embargo, en el partido del pasado miércoles, día 18, contra el Atalanta con una primera parte muy floja a todos los niveles por parte del Athletic, en el segundo tiempo se produce una reacción totalmente diferente tanto a nivel anímico como técnico-táctico y, sobre todo, físico. 

Porque el remontar un resultado adverso fuera de casa contra un equipo de Champions en plena forma desde que llegó su nuevo entrenador, puesto que no habían perdido ningún partido, demuestra que físicamente tienes que estar bien para conseguirlo y añadir un detalle importante también, que hubo varios jugadores que han tenido lesiones y han jugado poco; y, aunque puedan estar más descansados que otros que llevan más minutos, no tienen el ritmo de la competición.

Sin embargo, han tenido que tener un buen trabajo físico en el día a día durante esta temporada para dar el buen rendimiento que dieron-en la segunda parte sobre todo- y aguantar enteros hasta el final del encuentro. Creo que así como los entrenadores y los jugadores tienen oportunidades en las ruedas de prensa para expresarse y explicarse, en este caso, el preparador físico recibe palos, pero pocas alabanzas cuando el equipo aguanta como aguantó en el último partido.