Hago una reflexión sobre la información que aporta nuestro Sabía que... de hoy. Tres de cada cuatro jovenes europeos (el 34%) dejaría que la inteligencia artificial votara en su nombre. No es solo una tendencia en nuestro país –sino que es generalizado– el hecho de que cada vez menos personas acuden a ejercer su derecho a elegir a sus representantes políticos. Se añade que la desafección en los sectores más jóvenes es palmaria sufragio tras sufragio. Pero es un salto cualitativo –y muy peligroso– asumir que una máquina decida a quien votar en tu propio nombre. ¿Que voten por mí? No gracias.