153.155 y el Gobierno
El mayor incremento bianual del desempleo desde la crisis de 1992 desmiente la osada y electoralmente interesada lectura que López realiza de sus dos años en el Ejecutivo y evidencia las consecuencias de carecer de proyecto económico para Euskadi
SOLO un día después de que Patxi López, rodeado de sus consejeros, pretendiera una lectura tan osada como inexacta de la situación socio-económica de la Comunidad Autónoma Vasca tras dos años de su gobierno y apuntara a la salida de la crisis a través de "resultados alentadores" arrogándose el impulso para convertir a Euskadi "en locomotora de la recuperación y el crecimiento del entorno"; la descarnada e inexorable realidad sitúa a la comunidad que gobierna como la única del Estado en la que el paro se ha incrementado en abril, según los datos hechos públicos por el Ministerio de Trabajo español. Las 1.604 personas más sin trabajo -un incremento del 1,06% respecto al mes anterior- sitúan un nuevo récord (153.155) en el número de desempleados vascos y mantienen la más que preocupante decadencia del empleo desde que López se hiciera cargo del gobierno: si en su primer año el paro se incrementó un 15%, en el ecuador de la legislatura es un 29% mayor que en el primer cuatrimestre de 2009, con casi treinta y cinco mil parados más -es decir, casi 1.500 parados más al mes de media- de los que el 10% son menores de 25 años, y la alarmante sensación de que la situación, lejos de mejorar, empeora de la mano de la incapacidad del Ejecutivo para poner en práctica políticas propias y utilizar las herramientas del autogobierno en lugar de trasladar o simplemente permitir la aplicación de las políticas estatales que una vez más se muestran ineficientes en Euskadi. Así, mientras en el Estado, siquiera gracias al efecto de la estacionalidad y las contrataciones del sector servicios por las vacaciones de Semana Santa, el paro ha descendido en abril en 64.209 personas, en la CAV y pese al fuerte incremento del turismo y el notable éxito de la campaña de abril, el sector servicios sigue siendo el que más número de parados soporta, con 94.699 desempleados (61%). Y aunque el incremento de estos haya sido sensiblemente inferior al sufrido en la industria y la construcción, ello no supone un alivio sino que, unido a la temporalidad en el empleo (solo 3.381 de los 49.508 nuevos contratos han sido indefinidos, además desmonta el pretendido efecto de la reforma laboral), desmiente que la problemática sea meramente coyuntural como tratan de hacer ver los consejeros de Empleo y Economía, Gemma Zabaleta y Carlos Aguirre, ante unos datos tan negativos que suponen el mayor porcentaje de incremento del paro en un periodo bianual desde la crisis de 1992 y similar incluso al sufrido en los primeros dos años de la década de los 80. Negar la evidencia, utilizar discursos grandilocuentes que se centran en prioridades que no son las de la sociedad o tratar de ocultar la ausencia de un proyecto económico para el país en virtud de una coyuntura electoral únicamente contribuirá a agudizar la sensación de impotencia que ofrece el Gobierno y, por lo tanto, el problema.