Alertan de desapariciones de menores y presuntos abusos sexuales en los refugios tras el terremoto en Venezuela
La periodista y especialista en Derechos Humanos Daniela Mendes denuncia a DEIA la falta de información oficial sobre niñas y niños desaparecidos y reclama mayor protección para los menores acogidos en estos centros de emergencia
La situación de los menores acogidos en los refugios y puntos de resguardo habilitados tras el terremoto en Venezuela ha generado una creciente preocupación entre periodistas, organizaciones civiles y defensores de los Derechos Humanos ante las denuncias de desapariciones, presuntos abusos sexuales y posibles casos de trata de menores. La periodista venezolana Daniela Mendes, licenciada por la Universidad Santa María de Caracas y especializada en información política y Derechos Humanos, confirma a DEIA que las alertas se han multiplicado en los últimos días, mientras el Gobierno mantiene un férreo control sobre la información oficial.
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«Lo que está pasando con los niños desaparecidos en Venezuela es muy serio y el Gobierno no está dando información sobre esto. Incluso pudimos ver en la conferencia con medios internacionales que despejaron muy pocas dudas y que no están para nada dispuestos a solucionar ningún problema que ha dejado este doblete sísmico», afirma Mendes.
Primeras denuncias
Según explica, las primeras denuncias comenzaron a llegar desde La Guaira, una de las zonas más afectadas por el seísmo. «Varios colegas que estaban allí nos reportaron a quienes estábamos fuera de Venezuela que muchas madres denunciaban la desaparición de sus hijos. Hay otros padres que murieron y sus hijos sobrevivieron, fueron trasladados a Caracas para recibir atención médica y no hay registros de ellos en ningún hospital», asegura.
«Nuestros colegas también viven con miedo de informar o de hablar. Recordemos que es un Gobierno que desde hace 27 años reprime, desaparece y encarcela gente»
La periodista añade que la falta de información oficial dificulta cualquier labor de verificación. «Nuestros colegas también viven con miedo de informar o de hablar. Recordemos que es un Gobierno que desde hace 27 años reprime, desaparece y encarcela gente», sostiene. Como ejemplo cita el caso de Wilmer Antonio Cruz, un ciudadano que, según denuncia, participó en labores de rescate y posteriormente desapareció tras criticar públicamente la actuación gubernamental.
Ante la ausencia de datos oficiales, buena parte de las denuncias están circulando a través de redes sociales bajo perfiles anónimos. Mendes destaca el caso de la cuenta @eldelgorritoazul,una de las primeras en alertar sobre la desaparición de menores y en recopilar testimonios de familiares.
Redes sociales
La periodista también señala que ese perfil denunció la aparición de supuestos anuncios publicados en la plataforma Vinted Venezuela con fotografías de peluches acompañadas de descripciones como «ojos café», «tez blanca» o «4 años», mensajes que algunos usuarios interpretaron como posibles referencias encubiertas a menores. «Ese denunciante lleva más de veinte horas sin aparecer en redes sociales y los internautas aseguran que desconocen su paradero», afirma.
Las denuncias también han incrementado la inquietud entre las familias desplazadas. Según ha podido conocer este diario, el hacinamiento existente en algunos refugios ha llevado a varias familias a optar por dormir en tiendas de campaña instaladas en el exterior para mantener a sus hijos permanentemente a la vista. “Prefiero dormir con mis hijos que allá. Los acompaño incluso cuando necesitan orinar”, declaraba una madre a un medio local.
En el distrito capital, además, circula un vídeo en el que un grupo de ciudadanos retiene a un hombre que, presuntamente vestido con un uniforme policial, habría intentado abusar de un menor. Las imágenes han reforzado la preocupación existente entre quienes permanecen en estos centros de acogida.
El silencio del Gobierno
«Hoy lo único que sabemos es que las denuncias de niños desaparecidos y siendo abusados en el Parque del Oeste aumentan y es culpa del Gobierno que no haya cifras oficiales ni ayudas de las ONG como debería ocurrir en cualquier país del mundo», sostiene Mendes.
La especialista recuerda que la intervención de la Cruz Roja Venezolana por parte del Tribunal Supremo de Justicia en 2023 debilitó uno de los principales organismos humanitarios del país y apunta que distintas organizaciones han venido denunciando dificultades para prestar asistencia con normalidad desde entonces.
“Prefiero dormir con mis hijos que allá. Los acompaño incluso cuando necesitan orinar”, declara una madre
Asimismo, destaca que la abogada Luciana Minassian informó de que estas presuntas irregularidades habían sido puestas en conocimiento de Interpol con el objetivo de proteger a los menores afectados. A ello se suma el llamamiento realizado el pasado 1 de julio por las Hermanas de Carmelita de Madre Candelaria, que ofrecieron su casa hogar para acoger a niños que hubieran quedado huérfanos o permanecieran sin tutela familiar.
Mendes concluye que la crisis humanitaria derivada del terremoto está agravando problemas estructurales que, a su juicio, arrastra el país desde hace años.
«Vivimos en un país donde no solamente opera la desgracia por dos sismos, sino que también nos enfrentamos a un Gobierno inoperante e indolente que no ha invertido nada en cuidar a sus ciudadanos ante cualquier eventual desgracia. Lo que está pasando es un reflejo de la corrupción que ha llevado a cabo este Gobierno durante 27 años», sostiene.
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