La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, ha subrayado este miércoles que si la guerra en Irán persiste y la inflación continúa ceciendo a nivel global todo el mundo debe prepararse para encarar "tiempos difíciles".

"Si el conflicto persiste y todos los precios se mantienen altos durante un periodo prolongado, debemos prepararnos para tiempos difíciles", asegura Georgieva en una rueda de prensa ofrecida en la tercera jornada de las reuniones de primavera del FMI y el Grupo del Banco Mundial (BM) en Washington.

Georgieva señala que el impacto de la guerra en la economía mundial "ya es considerable, incluso aunque el conflicto resulte efímero" debido a los extensos daños sufridos por las infraestructuras productoras de hidrocarburos en Oriente Medio y las interrupciones en las cadenas de suministro por el cierre del estrecho de Ormuz, que están impulsando al alza los precios y desacelerando el crecimiento global.

En ese sentido, ha recordado que el nuevo informe de Perspectiva Económica Global (WEO) publicado el martes por la entidad ha reflejado un recorte en las previsiones de crecimiento global de al menos dos décimas para este año.

"Nos preocupa la ruptura física en las cadenas de suministro que ya estamos observando, especialmente en Asia, una región altamente dependiente de las importaciones provenientes del Golfo", señala la economista búlgara.

"Se están produciendo situaciones de escasez, no solo de petróleo y gas, sino también de nafta o helio, que ya están generando ciertas disrupciones. Y debemos reconocer que esta situación no se disipará de la noche a la mañana, ni siquiera si la guerra terminara mañana mismo", argumenta Georgieva, quien puntualiza que los buques de carga son un medio de transporte muy lento.

Georgieva ha vuelto a insistir en los efectos asimétricos del conflicto, con Oriente Medio y muchas economías emergentes altamente dependientes de las exportaciones energéticas mucho más expuestas, y subraya a su vez el mal momento en términos de saneamiento fiscal en el que ha estallado la guerra contra Irán, tal y como lo refleja el Monitor Fiscal publicado este miércoles por el FMI.

El documento, ha recordado Georgieva, señala que la deuda pública global se encamina a superar el 100% del PIB en 2029, un nivel no visto desde las postrimerías de la II Guerra Mundial.

También ha repetido el mensaje que ya comenzó a enviar la semana pasada con insistencia a los bancos centrales, instándoles a mantenerse muy atentos a la evolución de los precios y a no precipitarse con el endurecimiento de políticas monetarias, aunque esa opción debe estar en la mente de todos si las subidas de precios alcanzan cotas más altas.

También insta a no descuidar las reformas estructurales a más largo plazo, incluyendo las que afecten a la crisis demográfica y climática, al comercio o a la inteligencia artificial, para mejorar la productividad y blindar mejor a las economías para las nuevas crisis que se avecinan.