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Viento en popa, a toda vela

Viento en popa, a toda velaCONTACTO vía Europa Press

A poco más de un año de comenzar su segundo mandato presidencial, Donald Trump parece cabalgar holgadamente una ola de éxitos que pocos esperaban fuera de su círculo de amigos y colaboradores y, naturalmente…, el propio Trump.

El éxito más reciente –y probablemente más importante– es la subida de las bolsas norteamericanas, donde el principal índice de valores, el Dow Jones, cerró por primera vez por encima de 50.000, tras un año de récords históricos.

Es algo que ha ocurrido a pesar de que la inflación sigue por encima de los niveles considerados ideales por el Banco Central y que esto se da en momentos en que el mercado laboral no acaba de recuperarse, si bien los índices de paro son envidiables para otras economías desarrolladas, porque siguen rondando el 4,5%.

Parece que la política económica de Trump, aunque sea contraria a muchas recomendaciones tradicionales, da por ahora buenos resultados y mejores que las previsiones. Esto le da una popularidad que posiblemente no dure todo el tiempo que necesita para sobrevivir políticamente

Es algo que a Trump le hace mucha falta, pues tan sola quedan nueve meses para las elecciones parciales, en que la probabilidades históricas indican que su Partido Republicano perderá la mayoría por lo menos en la Cámara de Representantes o incluso en ambas cámaras si los republicanos pierden escaños en el Senado. Es lo habitual en estos comicios a la mitad de cada mandato presidencial, en que el partido que ocupa la Casa Blanca acostumbra a perder votos por el simple desgaste de poder.

Fondo Trump

De momento, Trump sigue ordenando cambios, como la decisión de establecer un fondo de “tierras raras”, los materiales especiales que necesitan las industrias modernas y que, por el momento, está prácticamente monopolizado por China. O también se hace querer por millones de familias jóvenes, pues ha establecido un fondo especial, que debería llamarse Fondo Trump pues su vigencia expira con su presidencia, es decir, al acabar el año 2028. Los nacidos entre el 1 de enero de 2025 y de 2028, año en que termina su mandato presidencial, recibirán de la hacienda pública algo así como una jubilación al revés: mil dólares a cada uno que deberán quedar depositados en el fondo hasta que el niño cumpla 18 años, en que podrá beneficiarse de este depósito y los intereses que haya generado. Además, las familias pueden añadir cada año hasta 5.000 dólares.

Como cualquier político, Trump se ha de mostrar optimista y no indicar temor alguno ante las elecciones a finales de este año, pero está ya tomando medidas para aumentar su popularidad, con la esperanza de que se extienda también a sus aliados políticos del Partido Republicano y que, contrariamente a lo habitual, no pierdan posiciones en las elecciones a mitad del mandato presidencial.

Y para ello va a tener que cambiar de política en la cuestión migratoria, pues sus promesas de expulsar a todos los trabajadores extranjeros que se hallan ilegalmente en el país, tiene unas consecuencias muy negativas, y no solo entre los votantes tradicionalmente demócratas que se pasaron a Trump en las elecciones de 2024.

También las empresas y hasta las clases medias y altas desaprueban esta política, por mucho que Trump ya la anunciara antes de los anteriores comicios. Pero el público norteamericano, como el de otros países, sabe que la realidad diaria trae rebajas a las promesas electorales. En este caso, muchos creían que Trump iba a expulsar a los inmigrantes delincuentes y dejar en paz a quienes laboran en el campo, en industrias con trabajos duros, en las cocinas de los restaurantes o en los millones de hogares donde limpian y guisan.

Parece que Trump confía casi ciegamente en su buena estrella y cree que los votantes le seguirán cuando les pida su voto el próximo noviembre, aunque sea indirectamente para candidatos republicanos que le han de ayudar a convertir en leyes sus proyectos y mantener alejados a los fiscales del Partido Demócrata que esperan ansiosos el momento de llevarlo nuevamente a los tribunales.