El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lamentó este miércoles los tiroteos fatales de Alex Pretti y Renée Good en Mineápolis, aunque afirmó que las víctimas “no eran ángeles”, aludiendo a sus antecedentes y contextos previos.
En declaraciones a NBC News, el mandatario expresó su pesar por las muertes y subrayó que los hechos fueron “trágicos y no justificables bajo ninguna circunstancia”, al tiempo que aseguró que los agentes federales implicados lamentan profundamente lo ocurrido. Trump añadió que su Administración revisará los protocolos de actuación para evitar episodios similares en el futuro.
Las declaraciones se producen en un clima de tensión en Mineápolis, coincidiendo con la decisión del Gobierno de retirar a 700 agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del lugar. Además, el presidente recordó que desde finales de 2025 se ha producido la detención de al menos 4.000 migrantes por diversos delitos durante los operativos federales.
Vance y Rubio, una fórmula “difícil de vencer”
Trump consideró también que una eventual fórmula republicana para las elecciones de 2028, integrada por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, sería “muy difícil de derrotar”, aunque evitó pronunciarse sobre quién debería encabezarla.
El presidente elogió la “gran inteligencia” de ambos dirigentes y apuntó que, aunque existen diferencias de estilo, “uno es ligeramente más diplomático que el otro”. No obstante, se mostró prudente y rechazó abrir el debate sucesorio: “Nos quedan tres años. No quiero provocar una discusión”, afirmó.
Tanto Vance, vicepresidente desde 2025, como Rubio, secretario de Estado desde el inicio del actual mandato, son considerados figuras en ascenso dentro del Partido Republicano y posibles aspirantes en las primarias de 2028.
Un arco monumental más grande que el de París
En otro anuncio, Trump reveló que su Gobierno planea construir en la capital un arco conmemorativo que superará en tamaño al Arco del Triunfo de París. Según explicó, la estructura alcanzará unos 250 pies de altura (76 metros), frente a los 164 pies del monumento francés.
El proyecto formará parte de las celebraciones del aniversario fundacional de Estados Unidos en 2026 y busca reflejar “el poder y la historia” del país. El emplazamiento previsto se sitúa junto al Puente Arlington Memorial, en un punto estratégico que conecta visualmente el Cementerio Nacional de Arlington con el Monumento a Lincoln, una ubicación que la Casa Blanca considera idónea para un símbolo conmemorativo de alcance nacional.