El Reino Unido se sumó este sábado a Italia, Australia, EEUU, Finlandia y Canadá que han suspendido su financiación a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), mientras investiga el supuesto vínculo de algunos de sus miembros con el ataque del 7 de octubre lanzado por Hamás.

El Ministerio británico de Exteriores anunció en un comunicado la "pausa temporal" de cualquier financiación futura de la agencia mientras revisa esas acusaciones, según la BBC.

"El Reino Unido está horrorizado por las acusaciones de que empleados de la UNRWA estuvieron implicados en el ataque del 7 de octubre contra Israel, un acto odioso que el Gobierno británico ha condenado repetidamente", dice la nota.

Acusaciones

Fueron las autoridades israelíes las que proporcionaron a UNRWA información sobre la presunta relación de algunos de sus trabajadores con el ataque del grupo islamista palestino.

"Para proteger la capacidad de la agencia para prestar asistencia humanitaria, he tomado la decisión de rescindir inmediatamente los contratos de estos miembros del personal y poner en marcha una investigación con el fin de establecer la verdad sin demora", aseguró Lazzarini.

Asimismo, desde Naciones Unidas se comunicó que el secretario general Antonio Guterres fue informado y que se encontraba "horrorizado".

El portavoz del gobierno israelí, Eylon Levy, acusó a la UNRWA de hacerlo público mientras la atención mediática estaba sobre la decisión de la Corte Internacional de Justicia que ordenó a Israel hacer más para ayudar a los civiles en Gaza y evitar un genocidio.

Por su parte, Estados Unidos ya había hecho público horas antes que tomaba la misma decisión que secundó Canadá porque estaba "extremadamente preocupado por las acusaciones".

Represalias contra la UNRWA

Desde la Casa Blanca se añadió que consideran tomar otras medidas respecto a la UNRWA "dependiendo del resultado" de las pesquisas.

Aunque, Estados Unidos reconoció que la agencia ha desempeñado hasta ahora "un papel fundamental" para brindar asistencia a los palestinos, como alimentos y medicinas, y ha "salvado vidas".

Israel ha acusado repetidamente a la UNRWA de complicidad con Hamás en Gaza, y ha asegurado que varios de sus miembros son de hecho militantes del grupo islamista, algo que la ONU siempre había negado.

Con más de 30.000 empleados, la UNRWA es la mayor organización de Gaza más allá del Gobierno de la franja.

La guerra de Gaza estalló el 7 de octubre cuando el brazo armado de Hamás perpetró una masacre en Israel en la que murieron 1.200 personas. Desde entonces, la ofensiva israelí sobre la franja ha dejado más de 26.000 muertos y una crisis humanitaria sin precedentes.